Facebook es un Jardín Cerrado

Jardín cerrado

Facebook es un jardín cerrado

En computación y telecomunicaciones, se dice que un sitio, portal, página, es un jardín cerrado cuando los suscriptores solo tenemos acceso a un rango limitado de información, y eso es justamente lo que pasa con las redes sociales (con todas en general, pero particularmente con Facebook).

¿Lo han notado? Todas las “noticias” de las que se enteran actualmente fue por que… ¡las vieron en el perfil de alguien! ¿Entienden las implicaciones? Si sus contactos del feis son un hatajo de ignorantes (y es lo más probable), solo se enterarán de noticias chafas y apócrifas (¿se tomaron la molestia de verificar que de verdad sea el sitio de Carmen Aristegui, Brozo, del cual están pretendiendo compartir algo?)

Yo veo esto como un gran problema, todo mundo pasa innumerables horas en Facebook y no estamos leyendo nada que sirva, nada real. Puras estupideces.

Antes, en la prehistoria, hace unos pocos años, recuerdo que muchos de mis conocidos usaban lectores RSS, o al menos procuraban visitar varias páginas agregadoras de noticias, varias veces al día, las páginas de inicio nos dejaban agregar varias páginas favoritas y mostraban las actualizaciones… Si, cuenta mucho que mi ámbito laboral era telecom, y el actual es moda, pero el cambio aún así ha sido impresionante; incluso gente que antes lo hacía ahora solo “checa su feis“.

Respóndanse honestamente ¿hay algo que lean en facebook que de verdad valga la pena? ¿De manera continua (o sea, no solo un buen artículo cada 2 semanas)?

Google tiene cierta culpa

RSS es un conjunto de normas para difusión web que los sitios ofrecen (o, deberían) para que un programa -perdón, una app- los junte todos y nos ahorre la molestia de visitar tantas páginas al día, así solo visitamos nuestro reader y listo, nos enteramos de todos los temas que nos interesan.

RSS tiene desde mediados de los 90s y nadie se podía poner de acuerdo en como funcionaba y que debería incluir (vaya, hasta las siglas tienen varios significados), pero con el nacimiento de los Blogs en forma (WordPress) también nacieron los RSS Readers, y de ellos Google Reader era el lector RSS por antonomasia.

¿Por qué? Por la sencilla razón que Google es ubicuo y por tanto es más fácil que la gente use sus servicios, aunque desconozca por completo que es un blog, un feed, rss, sindicación… Pero G tuvo a bien descontinuarlo y… Bueno, no es que no haya readers por ahí, sino que se han convertido en programas de nicho, que solo un “geek” conoce y utiliza… Cuando la idea era que todos usaran uno y leyeran y se enteraran de los temas que ellos buscaran por su propia cuenta, y no lo que Facebook y nuestros contactos nos empujan (que, como ya sabemos, por lo general son idioteces, memes, o publicaciones muy personales).

En fin, obviamente el problema es más viejo: la gente no lee. Y solo se ha exacerbado al ahora solo leer sinsentidos.

¿Cómo usar un RSS Reader?

El mejor reader que he usado actualmente es The Old Reader, con una interfaz muy similar al viejo GR y muy bien hecho, son contados los feeds que no he podido añadir ahí. Uno solamente inicia sesión creando cuenta o con los servicios permitidos y añade feeds a gusto personal… Puedes añadir tu feed de noticias de Facebook, obvia e irónicamente.

Escribo este post, además de para quejarme que nadie lee nada y todos son cada día más idiotas por ello, y encima lo poco que leen son tarugadas, por que configuré un sencillo lector rss escrito en PHP en mi dominio propio, en este, y me recordó aquellas épocas primigenias cuando monté un servidor de Jabber para correr Messenger (el original, el de Microsoft) bajo Google Talk (por que Google Talk era hermoso y Messenger un asco), en alguna computadora del trabajo y lo usábamos varias personas en D.F.

RSS Reader

KrISS feed.

P.D. ¡Lean! Al menos tómense la molestia de verificar si lo que están leyendo es verídico… aunque supongo si no leen, no pueden verificar nada 🙁

¿Cómo proteger tu información?

Ya sea que tengas documentos de trabajo muy importantes, o no quieras que te roben tu tesis escolar, o tengas conversaciones privadas que no pueden andar por ahí a la vista, todos tenemos información muy confidencial, y es necesario protegerla de alguna manera.

Hay muchas maneras de hacerlo, casi ninguna cumple su cometido, así que yo les voy a decir la mejor que he encontrado.

TrueCrypt.

TrueCrypt es un sofwatre de encripción de datos que usa algoritmos a nivel gobierno/militar. Funciona de diversas maneras, una de ellas es creando un archivo contenedor encriptado, el cual se monta en el sistema operativo como una unidad de disco más, y es accesible vía un password definido por ti. Evidentemente este debe ser EL password y no 12345.

Entonces, creas tu contenedor con el nombre que quieras, lo montas, accedes a el vía tu explorador de archivos y le metes cuanto documento, imagen, video, música o lo que se te ocurra. TrueCrypt hace la decripción al vuelo y la demora es tan pequeña que no la vas a notar. Una vez modificado o consultado tus archivos, desmontas el volumen y listo.

La gran ventaja de este método contra, digamos ocultar las carpetas y esperar a la buena de dios que nadie las encuentre, o ponerle contraseña a tu usuario pero que el administrador no tenga password (al menos en windows esto es más común de lo que crees), es que los datos encriptados son indistinguibles de ruido, o sea, no hay una herramienta que pueda decriptarlos por ningún método posible, me parece que hay cálculos y llevaría miles de millones de años. Esto es, el método es segurísimo.

Queda muy claro que el password que deberás escoger para tu volumen (o volúmenes, puedes tener los que quieras, del tamaño que quieras) debe ser una contraseña muy fuerte, olvídate de “amoasusanita”. Mayúsculas y minúsculas, números, que no forme una palabra, que tenga mínimo 8 caracteres. De hecho, todos tus passwords deben ser así, y si usas LastPass no tendrás problema (LastPass no funciona con TrueCrypt, no son la misma cosa, pero si puedes crear una nota segura en LastPass con tu contraseña de TrueCrypt).

Otra función genial de esto es que puedes encriptar toda tu memoria USB; TrueCrypt además se añade a la memoria para que esta pueda ser montada en cualquier computadora, sin ningún problema y sin comprometer su seguridad, así, si la pierdes, nadie va a poder ver lo que había dentro.

El único problema, como siempre, es si pierdes o se te borra o te borran tu volumen, ahí si estará un poco complicado que lo recuperes, pero no imposible. Ahora bien, como la encripción es interna, y el tamaño del contenedor nunca cambia, esto hace poco práctico el respaldo; digamos que tienes un contenedor de 5 gigas, y un servicio de respaldo en línea, pues para empezar subir 5 gigas no es ningún chiste, y en segunda cada que modifiques los contenidos de tu contenedor, deberas subirlo todo completito de nuevo. O bien, tener varios contenedores más pequeños. O respaldarlo en un disco externo.

TrueCrypt funciona en varios sitemas operativos (yo lo he usado en linux y windows sin problema), y es open source, lo que significa que es gratis y de código abierto.

Ahí está, ya no tienes pretexto para tener tu información comprometida.

Sony MDR-SA1000

Sony MDR-SA1000

Sin entrar en especificaciones, estos audífonos son lo mejor que he escuchado.

Los compré por que estaban en OfficeMax en algo así como $600. Pesos. Obviamente pregunté si había algún problema con ellos y no, nuevecitos, solo que nadie los compraba. Y ahora después de meses de uso hago la reseña:

Sublimes.

Ya, fin de la reseña 😉

Y ya en serio, el soundstage es amplísimo (o sea, el sonido es muy profundo y no te da la impresión de venir de un solo punto, como con audífonos comunes), el balance es adecuado, sin énfasis en graves ni agudos. La separación tonal es como debe ser, o sea, nada marcada sino gradual y sutil. Son abiertos, lo que quiere decir que escuchas lo que pasa a tu alrededor y algo del sonido de los audífonos se escapa; por regla general, abiertos es mucho mejor que cerrados. También son circumaurales, quedan sobre la oreja, descansando sobre la cabeza, lo que los hace comodísimos, después de horas no cansan. Para sacarles jugo hay que usar un amplificador correcto, lo que es engorroso, pero bien vale la pena.

Ahora, NO son audífonos comunes. NO son para gente normal que busca boom. De hecho no sirven casi para reproductores mp3. ¿Por qué? Pues por que son audífonos tope de línea, y lo que la gente espera es mucho boom boom, graves al por mayor y audífonos cerrados que no dejen entrar ruidos ambientales. Así que si estás buscando unos audífonos, a menos de que tengas algo de audiófilo en la sangre, busca por otro lado.

Yo he estado contentísimo con ellos, para música son simplemente asombrosos. Pero insisto en que hay que saber usarlos, por ejemplo para películas no los uso, tengo otros dos pares que alterno… Por lo mismo que digo arriba, para una peli si me gusta (y es adecuado) el boom.

El único medio pero que tienen es que la construcción se siente un poco débil, pero como no son portátiles y su uso es estrictamente casero, sentaditos en un buen sofá disfrutando de música y un buen ron en las rocas (Havana Barrel Proof, Zacapa Centenario 23…) pues no es gran preocupación

Pues ya, unos audífonos superiores y no hay más que decir.

*****

Camaro Super Sport

Tiene mucho rato que no escribo nada, pero es que la vida real me ha tenido muy ocupado, me mudé y es algo bastante engorroso.

Pero a lo que importa, a un amigo (que se va a ir al cielo con 77 vírgenes) le prestaron (por su trabajo) un Camaro Super Sport, amarillo, versión automática con “cambios” al volante, y me llamó por teléfono preguntándome que donde estaba yo. El vive en D.F. y su idea era pasar por mi para que le diera un par de vueltas al carrito. Yo estaba en Puebla en ese momento y después de felicitarlo de muy buena manera, le sugerí que viniera a Puebla… Fue más que nada en broma y con envidia de la buena, yo sabía que no vendría… Pues vino. Unica y exclusivamente a que yo me trepara al auto y le metiera pata. ¡No se lo prestó a nadie más de los que estábamos ahí!

Como antecedentes, me gusta mucho manejar, y manejar muy rápido (en carretera, obvio, en ciudad es una idiotez), se un par de cosas de coches, sigo la F1 como única serie que vale la pena (y un poco el WRC), me dan risa los rice-boys (tuners) y en carretera cuando la gente normal frena antes de entrar a una curva, yo acelero 🙂
Yo tengo un automóvil muuuy poco adecuado para mis gustos, y dije que lo cambiaría cuando me rebasaran en la Puebla-México, de bajada (de noche y con lluvia sería un plus)… Aún no sucede y he viajado en esa carretera infinidad de veces, y lo sigo haciendo. Incluso en ocasión me han llamado (algunos amigos) Fittipaldi, Alonso (ugh!), Schumacher y Ayrton (como en “cálmate pinche Ayrton“, pero algo es algo jeje). En fin, soy una de las dos únicas personas que conozco que saben manejar.

Entonces, se imaginarán mi enorme gusto y sorpresa. Nos trepamos al SS y a darle en la Recta Cholula-Puebla y el periférico. ¿Mis impresiones?

El tablero es lo más naco que he visto en mi vida, parece stereo Sony de la Comercial Mexicana, y no dudamos que tenga un botón de demo.
La cabina es… Vaya, uno se siente Batman ahí dentro, todo son ángulos, la visibilidad es muy limitada y uno siente que apenas si es una pequeña rendija el parabrisas. Muy agradable.
En cuanto a aceleración, este fue la versión automática, el manual es más rápido (y tiene launch control), así que es el “lento” de los SS… Increíble. Simplemente asombroso, el auto patea y patea muy duro. De 0 a 100 hará cosa de poquito menos de 6 segundos (o así, cálculo a ojo de buen cubero), y como el auto es tracción trasera (como dios manda) al acelerar se transfiere peso hacia atrás (el coche se levanta) y esto hace que las llantas traseras tengan más agarre, y acelere más rápido y, bueno, no hay nada mejor que la tracción trasera.

Los grandes problemas son la electrónica. Como es un coche de serie y la gente no sabe manejar, el control de tracción no te deja en paz, en cuanto aceleras fuerte en una curva entra eso y el de estabilidad, con lo que no puedes curvear coleando con facilidad 🙁 Y los frenos ABS también son una maldición, aunque hay que tener en cuenta que lo probé en piso mojado. El volante es incómodo, no supe bien por que, pero no me gustó. Los “cambios” son lentísimos, es de esperarse en una caja automática, pero no en una versión “deportiva”. La versión manual por supuesto hará menos tiempo cambiando.

La suspensión es firme y estable, me agradó, y con poco recorrido, como es correcto en una versión sport. El auto no es demasiado ágil (es una lancha después de todo), pero el motor tan potente, y la suspensión dura, ayudan mucho a que lo sientas responsivo. El agarre mecánico me dio la impresión de ser adecuado, nada extremoso pues supongo las llantas son para calle normal (no las revisé).

Y bueno, me subí con un amigo y un primo, el amigo se bajó pálido, mi primo ya me conoce. Y disfrutamos de lo lindo un auto tan potente y llamativo. Algo que me gustó sobremanera es que como es un coche grande, la sensación de velocidad es bastante, y eso siempre es algo que prefiero a los autos en los que no se siente nada. El sonido del motor siempre te acompaña (aunque a mi gusto está limitado, debió haber hecho mucho más ruido) y eso aumenta la sensación. Y también me agradó que los frenos están bastante sobrados, siempre me quedaba con la impresión de que podía haber frenado más tarde.

Fue toda una experiencia, desafortunadamente muy poco tiempo, pues al que se lo prestaron tenía que regresar al D.F. casi inmediatamente, de hecho regresamos, le di las llaves y prácticamente se despidió. Realmente me quedé con ganas de comprarme uno, en negro o naranja (de tener el dinero para hacerlo seguramente me compraría otra cosa, un Vette usado, un Golf GTi o un Bimmer serie M usado también me vienen a la mente), pero vaya que es todo un auto.

Desafortunadamente el nuevo Camaro de 5ta generación no podía estar más lejos de sus raíces: los Pony Cars eran relativamente ligeros, relativamente pequeños, ridículamente sobrepotentes y muy accesibles en precio. Este es nada ligero, nada pequeño, no tan ridículamente potente (arriba de 230km/h ya le cuesta un poco cargar consigo mismo) y ridículamente caro, algo así como 550 mil pesos.
Cuando presentaron el primer Camaro, un periodista preguntó ¿qué cosa es un Camaro? y un alto ejecutivo de GM contestó “a small, vicious animal that eats Mustangs“. Al menos eso se mantiene, el Mustang actual no tiene nada que hacer junto al Camaro. Para el caso ni el Charger, ni el Challenger ni ninguno; independientemente de la mecánica, el Camaro es un auto hermoso, es el único que se salva de toda esta banda de resucitaciones de clásicos.

Pues, ese fue mi regalo de cumpleaños de parte de aquel amigo, nada mal ¿no?

La experiencia:

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¡Feliz cumpleaños a mi!