Camaro Super Sport

Tiene mucho rato que no escribo nada, pero es que la vida real me ha tenido muy ocupado, me mudé y es algo bastante engorroso.

Pero a lo que importa, a un amigo (que se va a ir al cielo con 77 vírgenes) le prestaron (por su trabajo) un Camaro Super Sport, amarillo, versión automática con “cambios” al volante, y me llamó por teléfono preguntándome que donde estaba yo. El vive en D.F. y su idea era pasar por mi para que le diera un par de vueltas al carrito. Yo estaba en Puebla en ese momento y después de felicitarlo de muy buena manera, le sugerí que viniera a Puebla… Fue más que nada en broma y con envidia de la buena, yo sabía que no vendría… Pues vino. Unica y exclusivamente a que yo me trepara al auto y le metiera pata. ¡No se lo prestó a nadie más de los que estábamos ahí!

Como antecedentes, me gusta mucho manejar, y manejar muy rápido (en carretera, obvio, en ciudad es una idiotez), se un par de cosas de coches, sigo la F1 como única serie que vale la pena (y un poco el WRC), me dan risa los rice-boys (tuners) y en carretera cuando la gente normal frena antes de entrar a una curva, yo acelero 🙂
Yo tengo un automóvil muuuy poco adecuado para mis gustos, y dije que lo cambiaría cuando me rebasaran en la Puebla-México, de bajada (de noche y con lluvia sería un plus)… Aún no sucede y he viajado en esa carretera infinidad de veces, y lo sigo haciendo. Incluso en ocasión me han llamado (algunos amigos) Fittipaldi, Alonso (ugh!), Schumacher y Ayrton (como en “cálmate pinche Ayrton“, pero algo es algo jeje). En fin, soy una de las dos únicas personas que conozco que saben manejar.

Entonces, se imaginarán mi enorme gusto y sorpresa. Nos trepamos al SS y a darle en la Recta Cholula-Puebla y el periférico. ¿Mis impresiones?

El tablero es lo más naco que he visto en mi vida, parece stereo Sony de la Comercial Mexicana, y no dudamos que tenga un botón de demo.
La cabina es… Vaya, uno se siente Batman ahí dentro, todo son ángulos, la visibilidad es muy limitada y uno siente que apenas si es una pequeña rendija el parabrisas. Muy agradable.
En cuanto a aceleración, este fue la versión automática, el manual es más rápido (y tiene launch control), así que es el “lento” de los SS… Increíble. Simplemente asombroso, el auto patea y patea muy duro. De 0 a 100 hará cosa de poquito menos de 6 segundos (o así, cálculo a ojo de buen cubero), y como el auto es tracción trasera (como dios manda) al acelerar se transfiere peso hacia atrás (el coche se levanta) y esto hace que las llantas traseras tengan más agarre, y acelere más rápido y, bueno, no hay nada mejor que la tracción trasera.

Los grandes problemas son la electrónica. Como es un coche de serie y la gente no sabe manejar, el control de tracción no te deja en paz, en cuanto aceleras fuerte en una curva entra eso y el de estabilidad, con lo que no puedes curvear coleando con facilidad 🙁 Y los frenos ABS también son una maldición, aunque hay que tener en cuenta que lo probé en piso mojado. El volante es incómodo, no supe bien por que, pero no me gustó. Los “cambios” son lentísimos, es de esperarse en una caja automática, pero no en una versión “deportiva”. La versión manual por supuesto hará menos tiempo cambiando.

La suspensión es firme y estable, me agradó, y con poco recorrido, como es correcto en una versión sport. El auto no es demasiado ágil (es una lancha después de todo), pero el motor tan potente, y la suspensión dura, ayudan mucho a que lo sientas responsivo. El agarre mecánico me dio la impresión de ser adecuado, nada extremoso pues supongo las llantas son para calle normal (no las revisé).

Y bueno, me subí con un amigo y un primo, el amigo se bajó pálido, mi primo ya me conoce. Y disfrutamos de lo lindo un auto tan potente y llamativo. Algo que me gustó sobremanera es que como es un coche grande, la sensación de velocidad es bastante, y eso siempre es algo que prefiero a los autos en los que no se siente nada. El sonido del motor siempre te acompaña (aunque a mi gusto está limitado, debió haber hecho mucho más ruido) y eso aumenta la sensación. Y también me agradó que los frenos están bastante sobrados, siempre me quedaba con la impresión de que podía haber frenado más tarde.

Fue toda una experiencia, desafortunadamente muy poco tiempo, pues al que se lo prestaron tenía que regresar al D.F. casi inmediatamente, de hecho regresamos, le di las llaves y prácticamente se despidió. Realmente me quedé con ganas de comprarme uno, en negro o naranja (de tener el dinero para hacerlo seguramente me compraría otra cosa, un Vette usado, un Golf GTi o un Bimmer serie M usado también me vienen a la mente), pero vaya que es todo un auto.

Desafortunadamente el nuevo Camaro de 5ta generación no podía estar más lejos de sus raíces: los Pony Cars eran relativamente ligeros, relativamente pequeños, ridículamente sobrepotentes y muy accesibles en precio. Este es nada ligero, nada pequeño, no tan ridículamente potente (arriba de 230km/h ya le cuesta un poco cargar consigo mismo) y ridículamente caro, algo así como 550 mil pesos.
Cuando presentaron el primer Camaro, un periodista preguntó ¿qué cosa es un Camaro? y un alto ejecutivo de GM contestó “a small, vicious animal that eats Mustangs“. Al menos eso se mantiene, el Mustang actual no tiene nada que hacer junto al Camaro. Para el caso ni el Charger, ni el Challenger ni ninguno; independientemente de la mecánica, el Camaro es un auto hermoso, es el único que se salva de toda esta banda de resucitaciones de clásicos.

Pues, ese fue mi regalo de cumpleaños de parte de aquel amigo, nada mal ¿no?

La experiencia:

*****





¡Feliz cumpleaños a mi!

5 thoughts on “Camaro Super Sport

  1. Si, por supuesto que me gusta. Desafortunadamente no tengo acceso a ningún autódromo, pero rFactor me mantiene ocupado 😉

    Jamás me han acusado de ser coherente.

¿Qué opinas?