Ventana a la Locura

>so high
>ir a la tiendita por un chocolate
>no poder por que no puedo estar seguro (en el sentido filosófico) de estar propiamente vestido
Obviamente, sobrio esto jamás se me ocurriría, entiendo es un pensamiento 100% producto de la droga; más que evidentemente, estoy vestido.

Aún sabiendo y entendiendo esto, no pude abrir la puerta, en dos o tres intentos. Yo—mi cerebro—pensé algo que probablemente jamás había pensado. Quizás cuando muy niño, en la edad que mi madre me tenía que despertar para la escuela, a veces mi cerebro—yo—no podía procesar la información rápida y eficientemente como lo hace un adulto, y me costaba trabajo separar el mundo del sueño del real, porque aún estaba medio dormido. O, más bien, mi realidad a veces se componía de elementos del sueño y del somnoliento despertar y viajar a la escuela. Pero eso sería todas las veces que he pensado algo similar, así que: un pensamiento muy raro, muy pocas veces pensado.

Por unos minutos, comprendí—de la manera que uno llega a comprender cualquier otra cosa con el cerebro lleno de humo: de manera extática—lo que se sentiría estar tocadiscos. Una parte de tu cerebro que se supone debe hacer cierta cosa—en mi caso, la habilidad para confiar en mis sentidos y por tanto en mi realidad—simplemente deja de hacerla. Entendía a la perfección y sin duda que estaba alucinando, que mis sentidos debían ser confiados sin el menor lag, que mi visión no necesitaba una confirmación via un espejo, pero aún así me faltó—a mi cerebro—la… ¿fuerza de voluntad? No, no exactamente, la determinación quizás. No estoy seguro, pero algo que antes no necesitaba siquiera chequeo, ahora lo hacía. Y no solo un chequeo común, sino que un espejo tenía que estar involucrado para poder confiar en los resultados; simplemente tenía que ir al espejo.

Not sure if serious or trolling, Brain.

Así como comprendía que este no era un pensamiento normal, me di cuenta como ya dije, que esto sería similar a como se sienten los que tienen algún problema mental (problemas ocasionales de memoria corta sobre acciones propias, escuchar voces, cosillas así), y en exclusiva uno que antes no tenías—antes estabas sano—y de repente ya tienes, opuesto a de nacimiento, pues ahí no se conocerá jamás la diferencia. Eres consciente que este problema en particular es nuevo y que está terriblemente mal tener que sufrirlo. Y no se puede hacer nada.

¿Qué se siente tener un problema mental? Tal vez algo similar a esto, una ventana al cerebro reptiliano por eliminación. Una ventana a la locura.

Quizás… ¿el neocórtex parcialmente se desconecta por un rato?

¡How exciting!