Revelation Space – Alastair Reynolds

[Tiempo de lectura 2 m]

Revelation Space

Revelation Space es una gran historia universal, en el sentido más barroco y opulento posible. Nos lleva desde que la humanidad deja la Tierra, hasta el fin de la galaxia. Y del lado de la galaxia millones de años en el pasado a cuando dio sus primeras vueltas.

Esto es Space Opera de la mejor.

Como es usual con Reynolds (aunque este fue su primer libro que leí), rápido, interesante, trama orgánica y fluida, ningún deus ex machina, grandes y buenos giros inesperados, enormes naves espaciales, armas Hell-Class, ¡ULTRAS!  Y eso son mencionar que no es acción, es misterio con drama, bien pensada y escrita, buena historia.

Me enganchó, no hay suficiente Reynolds. Solo otra vez me había sucedido: con Asimov y luego con Sagan. Ok, y después con Stanislaw.

Así, varias y distintas culturas humanas, sitios arqueológicos antiquísimos, especies alienígenas extintas. No se puede pedir más de una novela de Ciencia Ficción.

Si apenas empiezas con Reynolds, lee este libro primero. En realidad no quieres arruinarte con spoilers si empiezas con otro. Después de esta tetralogía

Una catedral de novela.

Nostalgia for Infinity

Un lighthugger, el Nostalgia for Infinity.

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Es de notar que el universo de RS influenció muchísimo el desarrollo, diseño y temas de Mass Effect. ¡Funcionan muy muy bien como complementos!

The Prefect – Alastair Reynolds

[Tiempo de lectura 2 m]

The Prefect - Alastair Reynolds

Una historia detectivesta entretenida y rápida dentro del universo de Revelation Space, una Space Opera moderna y bien escrita. ¡Exordium, Aurora, The Clockmaker!

No estoy seguro… Lo he leído dos veces y es algo extraño como parte del universo de  Revelation Space. Tiene más acción que las demás novelas, muchos subplots, y va muy rápido.

Tanto subplot hace la lectura un tanto extraña: perdemos de vista por mucho tiempo a Sparver, por ejemplo, y luego aparece así nomás.

Lo que acontece a Gaffney… merecíamos una descripción insoportablemente explícita que jamás leímos. Es un personaje tan despreciable y  atroz que necesitábamos cierre. Me decepcionó la manera en que Reynolds lo trató. También es infantil pensar que Panoply lo dejaría sin vigilar, eso es simple escritura perezosa.

Clockmaker y Aurora no regresan en ninguna otra novela (me parece recordar), lo cual es una oportunidad perdida porque esos personajes son muy interesantes, particularmente porque sabemos muy poco sobre ellos. Creo que Aurora Nerval-Lermontov (que siempre me recordó a Han Fastolfe de las novelas de robots de Asimov, y recordé porque hasta que revisé y Fastolfe era del planeta Aurora) es la otra única de los ochenta, además de Calvin, de la que tengamos noticia.

Dreyfus me recordó un poco a Tanner Mirabel, pero… mejorado.

¡Exordium tampoco regresa en la serie! Esto es desconcertante. Obtenemos una descripción general de la Glitter Band, una alerta sobre la Melding Plague, un vislumbre de Chasm City y una mención de pasada sobre los Ultras.

Con todo, una novela decente pero la peor de Revelation Space, y esto es un poco raro por que es la quinta escrita. Aquí, hay que tener en cuenta que no sigue la historia principal de RS, más bien es una historia menor dentro del universo. Seguimos esperando la secuela, que probablemente tratará de Aurora y el Clockmaker, y obviamente Dreyfus, Sparver y Thalia haciendo trabajo detectivesco.

Obligada, por supuesto, si te gusta Revelation Space (para mí, la mejor Space Opera de Ciencia Ficción que haya leído), pero algo débil.

*¡Exordium si regresa despúes!

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Febrero 15, 2017.

Blue Remembered Earth – Alastair Reynolds

[Tiempo de lectura 4 m]

Blue Remembered Earth - Alastair Reynolds

Blue Remembered Earth – Alastair Reynolds: Un gran inicio a una nueva saga, distinta de Revelation Space. Los Akinyas, artefactos estelares, viajes a otros sistemas y… una Grand Quest, una Búsqueda del Tesoro.

Esta, primera parte de la trilogía Poseidon’s Children, es algo distinta a la Ciencia Ficción usual de Reynolds; normalmente nos lleva lejos en el futuro, a cuando la humanidad ha colonizado una parte significativa de la galaxia, y eventualmente huye de ella. En esta saga quizás estemos “hasta el tobillo” en la bahía cósmica.

La ambientación (medio libro se la pasa en ello) inicia la historia de la familia Akinya y… bueno, aún no sabemos, pero pueden estar seguros de algo nivel majestuoso de Alastair.

Esta primera mitad es aburrida y tediosa. El subplot de los elefantes debería haber sido usado solo como acompañamiento, pero como el autor menciona en los agradecimientos, decidió hacerlo parte importante porque algún amigo suyo gustaba de elefantes, o un sinsentido así. En último de los casos—en esta novela—los elefantes son irrelevantes y soporíferos y solo nos hacen desear que no aparecieran más.

Esto resulta en detrimento de Geoffrey Akinya, uno de los protagonistas, y convierte su personaje en el más aburrido, apático, desagradable e insufrible de TODA la Ci-Fi de Reynolds. Realmente no se puede tolerar al infeliz. Uno desea golpearle y a sus estúpidos elefantes, y uno se pregunta como es que sus primos (herederos de la fortuna y empresas Akinya) lo toleran.

Geoffrey es un idiota. Y aparentemente uno de inteligencia subnormal. Un personaje sí y otro también, DEBEN explicarle, despacito y dos veces, todo. Es completamente incapaz de razonar. Y esto es terrible para la novela, por que a través de él, se nos está explicando todo dos veces y despacito. Estamos siendo tratados como idiotas. Alastair nos hizo un mal servicio con esto; los momentos geniales de “¡lo sabía!” que experimenta un lector son sustituidos por apatía juvenil.

No solo es Geoffrey un idiota, ¡encima no le importa nada! Embarcó en una Grand Quest, en Luna, su hermana en Marte, con un construct de su abuela (la Akinya más importante de todos) diciéndole como y que hacer y donde ir, los Akinyas son dueños de todo (¿Space Akinya?) y pueden hacer lo que les plazca y está este imbécil (lo siento, lo es) a quien solo le importan dos o tres estúpidos elefantes y nada más.
Me la pasé deseando que Hector y Lucas (los primos) terminaran el trabajo ellos mismos.

Afortunadamente, la trama es suficientemente interesante para mantenernos leyendo, a pesar de Geoffrey.

Esto es una Búsqueda del Tesoro. Su abuela dejó pistas por todo el sistema después de su muerte, Geoffrey es arrastrado “por puro azar”. Su hermana Sunday se involucra, los primos también. Y como es usual con Reynolds, distintas facciones políticas: United Aquatic Nations, la Panspermian Initiative con su líder ballena, los carroñeros de Marte… Y aún incluso dentro de la familia Akinya, nadie sabe todo.

Así, después de medio libro, Geoffrey actúa y la historia comienza a disfrutarse, la búsqueda inicia y nos esperan revelaciones monumentales, nuevas físicas, artefactos en otros sistemas estelares. Los Akinyas encuentran propósito de nuevo gracias a Eunice, la abuela.

Considerando todo, y a pesar de la primera mitad y la indiferencia de Geoffrey, una gran novela de Reynolds. Simplemente no puede escribir pequeño, sus historias siempre tienen ese destino enorme en ellas. Ciencia Ficción apropiada.

¡No puedo esperar a la segunda entrega!

Esto sucede en un universo distinto al de Revelation Space, pero hay parecidos: el Evolvarium en Marte también estaba fuera de The Great Wall of Mars (y en el anime de 2007, Vexille), abrir escotillas por la fuerza obtiene mucho mejores descripciones en Nightingale, la Green Efflorescence era claramente la Greenfly, mejor descrita en Galactic North, los Denizens y la aug aparecen en The Prefect… Siempre me han gustado las situaciones así, cuando los autores dicen que sus sagas suceden en universos diferentes, pero comparten elementos, como Asimov con The End of Eternity y Foundation.
Nos dan a los lectores momentos “¡lo sabía, había leído sobre ello!”

Tiene un que otro error garrafal—Reynolds usualmente los tiene, aún no sé porque, pues son realmente flagrantes—como lo que le sucede a Hector, la nueva nave no debió haber sido atacada, los Akinyas tienen demasiado poder creíble para una familia, al contrario de un gobierno, los avances en física y tecnología porque aliens… Pero podemos pasarlos poniendo los ojos en blanco un par de veces.

El final es muy emotivo, nudo en la garganta, lágrimas a punto… No por las tragedias que acontecen, sino por las posibilidades que se acaban de abrir. Me recordó un tanto a aquel discurso de Sax Rusell (Kim Stanley Robinson, Red Mars) acerca de terraformar Marte que termina:

Mars will always remain Mars, different from Earth, colder and wilder. But it can be Mars and ours at the same time. And it will be. There is this about the human mind; if it can be done, it will be done. We can transform Mars and build it like you would build a cathedral, as a monument to humanity and the universe both. We can do it, so we will do it. So, we might as well start.

¡Un más que decente comienzo a una nueva saga!

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Enero 19, 2018.

Deeper – Jeff Long

[Tiempo de lectura 2 m]

Deeper - Jeff Long

Deeper – Jeff Long: Un digno sucesor a una increíble primera parte. El hijo del ángel, y por supuesto el ángel y sus motivos, sus sueños y frustraciones. Ike el montañero nos lleva aún más profundo en busca de Ali y la primera palabra.

He leído esta novela creo dos veces, y su primera parte The Descent, incontables ocasiones.

¿Qué hizo Ike para merecer eso? Y ese estúpido, simple idiota con un rifle de francotirador, ¡insufrible! Clemens está OK, un gran villano que piensa mucho de si mismo pero en realidad es solo un peón… igual que Ike. Hunter es una copia del líder de la expedición Helios… ¿Shoat? No, Shoat era el hijo del gobernador, ¿cómo se llamaba?

En fin, una gran novela, no tanto como la anterior obviamente, pero muy decente, no se compara tan pobremente contra la que considero la mejor novela de aventuras jamás escrita. Nos lleva, bueno, más profundo. Visitamos una nueva ciudad subterránea, conocemos al hijo del ángel, y por supuesto al ángel y sus motivos, sus sueños y frustraciones.
Ali de alguna manera se las ingenia para continuar en su búsqueda interminable por la primera palabra. Ike no puede escapar a las profundidades. Los hadales no están todos muertos y acompañamos a una madre Tejana en su búsqueda personal por su hija y los demás niños.

Mientras que Descent estaba mayormente basado en hechos, con piezas aquí y allá de mitología y fantasía, Deeper abusa un poco de la ficción. Vida eterna, resurrección y almas son algunos de los conceptos más flagrantes. No es que sea mala, pero Descent fue más creíble: contínuamente te podías encontrar pensando “esto es bueno, realmente bueno porque es creíble”; Deeper es pura ficción y de la no creíble. No mala, insisto, solo que estira demasiado la suspensión de la incredulidad.

Leer sobre la expedición Helios fue fantástico, no tanto con la actual expedición de Rebeca, pero está bien porque no queremos un remake, y ya nos sabemos la mayoría de las cosas acerca de las profundidades, el autor no se repite y eso es refrescante.

Un digno sucesor a una increíble primera parte.

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Diciembre 5, 2017.

La belleza de Marte

[Tiempo de lectura 3 m]

Mars city

Los primeros habitantes humanos de Marte, se encontraban en perpetua discusión entre terraformar Marte o no, y en caso afirmativo, cuanto. Sax Russell, un físico, es quien dio este decisivo, y hermoso, discurso a sus compañeros.

The beauty of Mars exists in the human mind. without the human presence it is just a concatenation of atoms, no different than any other random speck of matter in the universe. It’s we who understand it, and we who give it meaning. All our centuries of looking up at the night sky and watching it wander through the stars. All those nighs of watching it through the telescopes, looking at a tiny disk trying to see canals in the albedo changes. All those dumb sci-fi novels with their monsters and maidens and dying civilizations. And all the scientists who studied the data, or got us here. That’s what makes Mars Beautiful. Not the basalt and the oxides.

Now that we are here, it isn’t enough to just hide under ten meters of soil and study the rock. That’s science, yes, and needed sciente too. But science is more than that. Science is part of a larger human enterprise, and that enterprise includes going to the stars, adapting to other planets, adapting them to us. Science is creation. The lack of life here, and the lack of any finging in fifty years of the SETI program, indicates that life is rare, and intelligent life even rarer. And yet the whole meaning of the universe, its beauty, is cotained in the consciousness of intelligent life. We are the consciousness of the universe, and our job is to spread that around, to go look at things, to live everywhere we can. It’s too dangerous to keep the consciousness of the universe on only one planet, it could be wiped out. And so now we’re on two, three if you count the moon. And we can change this one to make it safer to live on. Changing it won’t destroy it. Reading its past might get harder, but the beauty of it won’t go away. If there are lakes, of forests, or glaciers, how does that diminish Mars’s beauty? I don’t think it does. I think it onlyl enhances it. It adds life, the most beautiful system of all. But nothing life can do will bring Tharsis down, or fill Marineris. Mars will always remain Mars, different from Earth, colder and wilder. But it can be Mars and ours at the same time. And it will be. There is this about the human mind; if it can be done, it will be done. We can transform Mars and build it like you would build a cathedral, as a monument to humanity and the universe both. We can do it, so we will do it. So, we might as well start.

-Sax Russell. (Kim Stanley Robinson – Red Mars)

El libro es de 5 estrellas, aún no lo termino pero estoy en eso, y sumamente recomendable, buena ciencia ficción, muy ligera y entretenida, con pasajes tan sublimes como el que acaban de leer. Ya saben donde conseguir la Trilogía de Marte, y ya pondré la reseña correspondiente.

Marte