Strangest of All: War, Ice, Egg, Universe

[Tiempo de lectura 3 m]

Empecé a leer una nueva antología de ciencia ficción, Strangest of All: Anthology of Astrobiological Science Fiction, editada por Julie Nováková, que iba a presentarse en la conferencia BEACON del Instituto Europeo de Astrobiología este año, pero por el COVID no se pudo, y decidieron sacarla de todos modos (descargable gratuitamente en el sitio).

Strangest of All: Anthology of Astrobiological Science Fiction

La primera historia, War, Ice, Egg, Universe, por G. David Nordley, author and consulting astronautical engineer, Hugo and Nebula nominee, terriblemente infantil, como si fuera de la época de oro de la CiFi (¡pero fue publicada en 2002!): aliens con comportamientos humanos, nombres de objetos y conceptos que hacen alusión a las diferencias morfológicas entre ellos y nosotros (thorax pouch, abdomen belt, sistema numérico base 8), en vez de diferencias un poquito más pensadas. O sea, ¿de qué sirve tener una especie alienígena en otro mundo, si va a reaccionar y pensar idéntico a nosotros? Sloppy writing.

La historia narra una guerra entre dos bandos (aparentemente de la misma especie) de “arañas” Europanas (de Europa, la luna de Júpiter), y el contacto con nosotros.

All these worlds are yours except Europa

Siempre ignorando al Monolito en Júpiter.

El caso es que pudo haber sido la historia de una guerra entre dos bandos humanos cualesquiera, en cualquier momento de nuestra historia, y hubiera sido lo mismo. No aporta nada a la ciencia ficción que incontables autores no hayan escrito ya.

Al final, ponen las notas del autor:

«Are these aliens “too human” in character of not in form? At some point, one has to admit that one is writing a story for human beings to read and about beings to whom they will be able to relate. But I think there is an argument for a certain universality in the underlying motivational programming of intelligent beings; we see much of ourselves in the behavior if life around us, even that white last common ancestor lived hundred of millions of years ago. One might expect to see reciprocity, hierarchies, collective agression, and even sacrifice for the sake of the greater gene pool. Such trails have survival value here and may have survival value elsewhere as well.»

Que demuestran lo que digo, que es una común y corriente historia humana sin más, que el autor fue incapaz de imaginar inteligencias realmente diferentes a las terrestres… Y es esto justamente lo que hizo a Stanislaw Lem el más grande escritor de ciencia ficción alienígena que haya existido; él sí que podía salirse de nuestras limitantes antropocéntricas y escribir historias sobre aliens incomprensibles (los aliens, no las historias). Sus extraterrestres son realmente de ramas de la vida distintas a la nuestra (y por nuestra me refiero a toda la de la Tierra), sus motivaciones ilegibles, la comunicación con ellos imposible e inalcanzable, inútil.

Me sacó una sonrisa adolescente por su inocencia y transparencia, me recordó a tantas novelas y cuentos cortos que leía de niño. Pero no pasa de ahí, simple e inocente, para niños. Mala ciencia ficción.

Una estrellita (a esta historia solamente, no a la antología completa) y eso nomás por la nostalgia.

*

Revelation Space – Alastair Reynolds

[Tiempo de lectura 2 m]

Revelation Space

Revelation Space es una gran historia universal, en el sentido más barroco y opulento posible. Nos lleva desde que la humanidad deja la Tierra, hasta el fin de la galaxia. Y del lado de la galaxia millones de años en el pasado a cuando dio sus primeras vueltas.

Esto es Space Opera de la mejor.

Como es usual con Reynolds (aunque este fue su primer libro que leí), rápido, interesante, trama orgánica y fluida, ningún deus ex machina, grandes y buenos giros inesperados, enormes naves espaciales, armas Hell-Class, ¡ULTRAS!  Y eso son mencionar que no es acción, es misterio con drama, bien pensada y escrita, buena historia.

Me enganchó, no hay suficiente Reynolds. Solo otra vez me había sucedido: con Asimov y luego con Sagan. Ok, y después con Stanislaw.

Así, varias y distintas culturas humanas, sitios arqueológicos antiquísimos, especies alienígenas extintas. No se puede pedir más de una novela de Ciencia Ficción.

Si apenas empiezas con Reynolds, lee este libro primero. En realidad no quieres arruinarte con spoilers si empiezas con otro. Después de esta tetralogía

Una catedral de novela.

Nostalgia for Infinity

Un lighthugger, el Nostalgia for Infinity.

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Es de notar que el universo de RS influenció muchísimo el desarrollo, diseño y temas de Mass Effect. ¡Funcionan muy muy bien como complementos!

The Prefect – Alastair Reynolds

[Tiempo de lectura 2 m]

The Prefect - Alastair Reynolds

Una historia detectivesta entretenida y rápida dentro del universo de Revelation Space, una Space Opera moderna y bien escrita. ¡Exordium, Aurora, The Clockmaker!

No estoy seguro… Lo he leído dos veces y es algo extraño como parte del universo de  Revelation Space. Tiene más acción que las demás novelas, muchos subplots, y va muy rápido.

Tanto subplot hace la lectura un tanto extraña: perdemos de vista por mucho tiempo a Sparver, por ejemplo, y luego aparece así nomás.

Lo que acontece a Gaffney… merecíamos una descripción insoportablemente explícita que jamás leímos. Es un personaje tan despreciable y  atroz que necesitábamos cierre. Me decepcionó la manera en que Reynolds lo trató. También es infantil pensar que Panoply lo dejaría sin vigilar, eso es simple escritura perezosa.

Clockmaker y Aurora no regresan en ninguna otra novela (me parece recordar), lo cual es una oportunidad perdida porque esos personajes son muy interesantes, particularmente porque sabemos muy poco sobre ellos. Creo que Aurora Nerval-Lermontov (que siempre me recordó a Han Fastolfe de las novelas de robots de Asimov, y recordé porque hasta que revisé y Fastolfe era del planeta Aurora) es la otra única de los ochenta, además de Calvin, de la que tengamos noticia.

Dreyfus me recordó un poco a Tanner Mirabel, pero… mejorado.

¡Exordium tampoco regresa en la serie! Esto es desconcertante. Obtenemos una descripción general de la Glitter Band, una alerta sobre la Melding Plague, un vislumbre de Chasm City y una mención de pasada sobre los Ultras.

Con todo, una novela decente pero la peor de Revelation Space, y esto es un poco raro por que es la quinta escrita. Aquí, hay que tener en cuenta que no sigue la historia principal de RS, más bien es una historia menor dentro del universo. Seguimos esperando la secuela, que probablemente tratará de Aurora y el Clockmaker, y obviamente Dreyfus, Sparver y Thalia haciendo trabajo detectivesco.

Obligada, por supuesto, si te gusta Revelation Space (para mí, la mejor Space Opera de Ciencia Ficción que haya leído), pero algo débil.

*¡Exordium si regresa despúes!

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Febrero 15, 2017.

Blue Remembered Earth – Alastair Reynolds

[Tiempo de lectura 4 m]

Blue Remembered Earth - Alastair Reynolds

Blue Remembered Earth – Alastair Reynolds: Un gran inicio a una nueva saga, distinta de Revelation Space. Los Akinyas, artefactos estelares, viajes a otros sistemas y… una Grand Quest, una Búsqueda del Tesoro.

Esta, primera parte de la trilogía Poseidon’s Children, es algo distinta a la Ciencia Ficción usual de Reynolds; normalmente nos lleva lejos en el futuro, a cuando la humanidad ha colonizado una parte significativa de la galaxia, y eventualmente huye de ella. En esta saga quizás estemos “hasta el tobillo” en la bahía cósmica.

La ambientación (medio libro se la pasa en ello) inicia la historia de la familia Akinya y… bueno, aún no sabemos, pero pueden estar seguros de algo nivel majestuoso de Alastair.

Esta primera mitad es aburrida y tediosa. El subplot de los elefantes debería haber sido usado solo como acompañamiento, pero como el autor menciona en los agradecimientos, decidió hacerlo parte importante porque algún amigo suyo gustaba de elefantes, o un sinsentido así. En último de los casos—en esta novela—los elefantes son irrelevantes y soporíferos y solo nos hacen desear que no aparecieran más.

Esto resulta en detrimento de Geoffrey Akinya, uno de los protagonistas, y convierte su personaje en el más aburrido, apático, desagradable e insufrible de TODA la Ci-Fi de Reynolds. Realmente no se puede tolerar al infeliz. Uno desea golpearle y a sus estúpidos elefantes, y uno se pregunta como es que sus primos (herederos de la fortuna y empresas Akinya) lo toleran.

Geoffrey es un idiota. Y aparentemente uno de inteligencia subnormal. Un personaje sí y otro también, DEBEN explicarle, despacito y dos veces, todo. Es completamente incapaz de razonar. Y esto es terrible para la novela, por que a través de él, se nos está explicando todo dos veces y despacito. Estamos siendo tratados como idiotas. Alastair nos hizo un mal servicio con esto; los momentos geniales de “¡lo sabía!” que experimenta un lector son sustituidos por apatía juvenil.

No solo es Geoffrey un idiota, ¡encima no le importa nada! Embarcó en una Grand Quest, en Luna, su hermana en Marte, con un construct de su abuela (la Akinya más importante de todos) diciéndole como y que hacer y donde ir, los Akinyas son dueños de todo (¿Space Akinya?) y pueden hacer lo que les plazca y está este imbécil (lo siento, lo es) a quien solo le importan dos o tres estúpidos elefantes y nada más.
Me la pasé deseando que Hector y Lucas (los primos) terminaran el trabajo ellos mismos.

Afortunadamente, la trama es suficientemente interesante para mantenernos leyendo, a pesar de Geoffrey.

Esto es una Búsqueda del Tesoro. Su abuela dejó pistas por todo el sistema después de su muerte, Geoffrey es arrastrado “por puro azar”. Su hermana Sunday se involucra, los primos también. Y como es usual con Reynolds, distintas facciones políticas: United Aquatic Nations, la Panspermian Initiative con su líder ballena, los carroñeros de Marte… Y aún incluso dentro de la familia Akinya, nadie sabe todo.

Así, después de medio libro, Geoffrey actúa y la historia comienza a disfrutarse, la búsqueda inicia y nos esperan revelaciones monumentales, nuevas físicas, artefactos en otros sistemas estelares. Los Akinyas encuentran propósito de nuevo gracias a Eunice, la abuela.

Considerando todo, y a pesar de la primera mitad y la indiferencia de Geoffrey, una gran novela de Reynolds. Simplemente no puede escribir pequeño, sus historias siempre tienen ese destino enorme en ellas. Ciencia Ficción apropiada.

¡No puedo esperar a la segunda entrega!

Esto sucede en un universo distinto al de Revelation Space, pero hay parecidos: el Evolvarium en Marte también estaba fuera de The Great Wall of Mars (y en el anime de 2007, Vexille), abrir escotillas por la fuerza obtiene mucho mejores descripciones en Nightingale, la Green Efflorescence era claramente la Greenfly, mejor descrita en Galactic North, los Denizens y la aug aparecen en The Prefect… Siempre me han gustado las situaciones así, cuando los autores dicen que sus sagas suceden en universos diferentes, pero comparten elementos, como Asimov con The End of Eternity y Foundation.
Nos dan a los lectores momentos “¡lo sabía, había leído sobre ello!”

Tiene un que otro error garrafal—Reynolds usualmente los tiene, aún no sé porque, pues son realmente flagrantes—como lo que le sucede a Hector, la nueva nave no debió haber sido atacada, los Akinyas tienen demasiado poder creíble para una familia, al contrario de un gobierno, los avances en física y tecnología porque aliens… Pero podemos pasarlos poniendo los ojos en blanco un par de veces.

El final es muy emotivo, nudo en la garganta, lágrimas a punto… No por las tragedias que acontecen, sino por las posibilidades que se acaban de abrir. Me recordó un tanto a aquel discurso de Sax Rusell (Kim Stanley Robinson, Red Mars) acerca de terraformar Marte que termina:

Mars will always remain Mars, different from Earth, colder and wilder. But it can be Mars and ours at the same time. And it will be. There is this about the human mind; if it can be done, it will be done. We can transform Mars and build it like you would build a cathedral, as a monument to humanity and the universe both. We can do it, so we will do it. So, we might as well start.

¡Un más que decente comienzo a una nueva saga!

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Enero 19, 2018.

Deeper – Jeff Long

[Tiempo de lectura 2 m]

Deeper - Jeff Long

Deeper – Jeff Long: Un digno sucesor a una increíble primera parte. El hijo del ángel, y por supuesto el ángel y sus motivos, sus sueños y frustraciones. Ike el montañero nos lleva aún más profundo en busca de Ali y la primera palabra.

He leído esta novela creo dos veces, y su primera parte The Descent, incontables ocasiones.

¿Qué hizo Ike para merecer eso? Y ese estúpido, simple idiota con un rifle de francotirador, ¡insufrible! Clemens está OK, un gran villano que piensa mucho de si mismo pero en realidad es solo un peón… igual que Ike. Hunter es una copia del líder de la expedición Helios… ¿Shoat? No, Shoat era el hijo del gobernador, ¿cómo se llamaba?

En fin, una gran novela, no tanto como la anterior obviamente, pero muy decente, no se compara tan pobremente contra la que considero la mejor novela de aventuras jamás escrita. Nos lleva, bueno, más profundo. Visitamos una nueva ciudad subterránea, conocemos al hijo del ángel, y por supuesto al ángel y sus motivos, sus sueños y frustraciones.
Ali de alguna manera se las ingenia para continuar en su búsqueda interminable por la primera palabra. Ike no puede escapar a las profundidades. Los hadales no están todos muertos y acompañamos a una madre Tejana en su búsqueda personal por su hija y los demás niños.

Mientras que Descent estaba mayormente basado en hechos, con piezas aquí y allá de mitología y fantasía, Deeper abusa un poco de la ficción. Vida eterna, resurrección y almas son algunos de los conceptos más flagrantes. No es que sea mala, pero Descent fue más creíble: contínuamente te podías encontrar pensando “esto es bueno, realmente bueno porque es creíble”; Deeper es pura ficción y de la no creíble. No mala, insisto, solo que estira demasiado la suspensión de la incredulidad.

Leer sobre la expedición Helios fue fantástico, no tanto con la actual expedición de Rebeca, pero está bien porque no queremos un remake, y ya nos sabemos la mayoría de las cosas acerca de las profundidades, el autor no se repite y eso es refrescante.

Un digno sucesor a una increíble primera parte.

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Diciembre 5, 2017.