Sobre Emmanuel Vara Zenteno, el Uso del Casco y el Ciclismo en General

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Emmanuel Vara Zenteno, cicloactivista, Director de Movilidad, diseñador de ciclovías: asesinado atropellado por camión que pasó el alto en calle prohibida.

Martín, Carlos y Emmanuel.

“El ser peatón [y ciclista] en Puebla y en México es muy difícil porque no hay infraestructura y cuando se crea se termina segregando como las mal llamadas ciclovías o los puentes peatonales, que lo único que están diciendo es que el coche sigue teniendo la prioridad”.
-Emmanuel Vara Zenteno.

Ayer atropellaron a otro ciclista en Puebla, uno que era Director de Movilidad en la Secretaría de Movilidad Municipal y por eso se está haciendo mucho ruido. Además que fue atropellado en la 11 norte, avenida que cuenta con RUTA y que por ello es ilegal que los demás transportes públicos —como el que lo mató— circulen sobre esa avenida, cruzando sobre la 4 poniente que tiene un ciclocarril que él mismo diseñó (pero que hace una pausa para cruzar la 11). Para ironías y ojetadas de la vida: ésta.

Yo soy un ciclista consumado, tengo rodando desde que mi padre me enseñó a andar en bici, en una Bimex blanca con estampas rojas y azules, allá por cuando tenía quizás 5 o 6 años en el parque San Martín —mejor conocido como parque México, el de la fuente de la mujer con los cántaros— en el antiguo DF; echaba carreritas con los amigos de las cuadras en la enorme bici de carreras de mi abuelo materno en el gigantesco parque —la selvita para mis padres y tíos que llegaron a vivir ahí cuando todo era baldío, el fin de la ciudad seguro en algún cuento imaginado de realismo mágico, el parque para nosotros, el Periodistas Ilustres su nombre oficial —que teníamos la indecible fortuna de tener junto a las cuadras. Después me pasé casi toda mi universidad en una Benotto de montaña, pesadísima de acero y de geometría estúpida de cuando no sabíamos diseñar bicicletas, que me regaló un compañero de trabajo de mi padre que puso una de las primeras tiendas decentes (o sea, que vendía modelos y componentes avanzados y no solo las clásicas normalitas) de bicis, Bic-Ben, la que estaba en plaza Crystal en Puebla, y luego gran parte de mi transporte al trabajo a la SCT en DF en otra Benotto más moderna que compré, de aluminio, y que cambié muy rápido por una Trek ya muy decente. Actualmente ruedo por simple gusto —aunque sea por transportarme— y por hacer ejercicio.
Me he caído, me han atropellado, he atropellado gente, me han cambiado un cuadro por garantía gratis años después de la compra original, he ido a la montaña, doy vueltas de 100km por ir a cascadas aquí cerquita, he contagiado con el virus del ciclismo directa o indirectamente a no menos de 7 amigos (y aunque lo nieguen, Pojo, Mau, Charles, Yorch, Liz, Jack y Lichis, en el fondo saben que es cierto). Escribo en Rodadas Puebla en el tuiter porque me importa el ciclismo y porque necesito mejorar mi ciudad.

Y como automovilista, bueno, mis amigos (¡y no me dejarán mentir! Me han llamado desde Fittipaldi hasta Senna), me confían invariablemente sus autos cuando salimos a carretera, saben que soy un conductor que sabe comportarse en situaciones de riesgo (aquellos talleres de aprender a manejar en circunstancias extremas, como frenados súbitos dando la vuelta, o en piso mojado, deberíamos tomarlos todos). Amo manejar en carretera, de noche, a altas velocidades, sé dar trompos, sé corregir understeering con acelerador, y sé causar oversteering adrede con el freno de mano. Mi carretera favorita para manejar es la Oaxaca – Puerto Escondido. Con esto quiero decir, que además de amar el ciclismo, también amo el automovilismo, no piense el lector —y descalifique mi opinión— que soy de aquellos ciclistas fundamentalistas, veganos y postmodernos que odian al auto y desean verlo arder, como los que en la rodada de ayer que más adelante menciono le mandaban saludos a las madres de los conductores que desesperados por ver pasar una procesión interminable de ciclistas, tocaban el claxon esperando nos apurásemos: bastaba ignorarlos, o si en realidad deseas ser un agente de cambio, acercarte a ellos y explicarles de que iba la rodada.

Así que mi condición de ciclista senior, boss, de prácticamente toda la vida, me permite enunciar los siguientes puntos importantes relacionados con el infortunio de ayer, para tratar de aclarar un poco las cosas y evitar las opiniones mal informadas, tan dañinas al ciclismo:

  • El uso del casco.

Es generalmente irrelevante en accidentes que son alcances por detrás por vehículos automotores. En primera por que los cascos normales (no los full-face) la parte que menos protegen es la nuca/cuello, y en segunda por que la diferencia de energía cinética y potencial entre un vehículo que pesa mínimo algo así como 1500kg y es muy estable por tener 4 ruedas, y una bici de unos 100kg con todo y ciclista es abismal. El momentum de un auto a 10km/h es mucho mayor al de una bici a 60km/h, por simple física básica.

Andar en bici no es peligroso, lo peligroso es toparse con conductores ineptos que predican el evangelio del culto al auto, en ciudades mal diseñadas y peor construidas. Pero insisto, en golpes por alcance poco puede hacer el casco… sobre todo como en este caso cuando las llantas del camión te pasan sobre la cabeza. Creo que ni siquiera un casco de moto ayudaría (pues aunque el casco resistiera, el cuello se rompería por el movimiento rotacional).

Los países más civilizados en ciclismo jamás exigen el uso del casco, vaya, hay lugares que incluso permiten a los ciclistas pasarse los altos por ley, y ellos tienen estudios y todo, denle al Google si están interesados. Y esto no es una opinión personal: todos tenemos opiniones, pero pocas están basadas en hechos y estadísticas. Afortunadamente hay quienes han dedicado ya mucho en realizar y recopilar estudios y meta estudios (agregados de estudios) sobre el ciclismo y el uso del casco, para determinar si en realidad sirve y si debe ser obligatorio su uso, siempre con la premisa de fomentar el ciclismo y proteger al ciclista…

Causas de lesión en cabeza uso de casco ciclismo

¿Sí sabían que las lesiones en cabeza por ciclismo son las menos?

Y pues resulta que no es tan simple y no obedece al sentido común (pero ya sabemos que el universo no tiene por qué obedecer a nuestro sentido común).

Si bien el uso del casco en efecto disminuye las lesiones en accidentes, contra todo sentido común se ha demostrado que aumenta la probabilidad de sufrir un accidente en primer lugar, y que países con leyes que obligan a usarlo terminan con más muertes ciclistas por varias razones, entre ellas que el ciclista se siente mejor protegido y toma más riesgos, y que los automovilistas lo ven como un ciclista experimentado y predecible y pasan a menor distancia de él, toman más riesgos con él. Es algo muy parecido al hecho —también demostrado, y también contrario al sentido común— que hay más y peores accidentes en autopistas bien señaladas e iluminadas y pavimentadas, como la México – Puebla, que en carreteras angostas con poca visibilidad y muchas curvas y sin acotamientos, como la Oaxaca – Puerto Escondido, por el simple hecho que las primeras permiten ir más rápido: permiten tomar más riesgos.
Sin contar que estas leyes disminuyen el uso de las bicis como medio de transporte por que hacen ver al ciclismo como más peligroso y engorroso de lo que es en realidad.

Este artículo de The Guardian es de lo mejorcito que he leído al respecto, y como no nos gusta leer, aquí el video que lo resume muy claramente:

Los de Pro Bici nos hicieron el favor de ponerle subtítulos en español.

No estoy diciendo que no usen casco, no estoy diciendo que no sirva; ¡úsenlo si gustan, y sobre todo si apenas empiezan a rodar —o para niños pues estos además de tener menor coordinación y dominio corporal, tienen mayor tendencia a caer de cabeza; por simple fisonomía el peso está más cargado hacia la parte superior del cuerpo cuando uno es niño… y niña, y niñe y niñx! Por supuesto ayuda en caídas normales, o en la montaña, solamente digo (¡no lo digo yo, lo dicen los estudios, lo dice la ciencia!) que no deberá ser jamás obligatorio y mucho menos argumento (falacia, de hecho) en accidentes.
Personalmente en ciclismo deportivo lo uso en la enorme mayoría de las ocasiones, pues mi estilo de rodar cuando voy a darle es agresivo, brincando baches y banquetas con bunny-hops, derrapando cuando se puede aprovechando la grava y tierra, y frenando como solo permiten los frenos de disco. En ciclismo de transporte es al revés, es rarísimo que me ponga el casco, pues voy paseando a promedio 10km/h menos que haciendo ejercicio, mucho más tranquilo. En la montaña siempre uso el casco pues la probabilidad de caerme es mucho mayor —aunque, también demostrado, la probabilidad de sufrir daño grave es menor que en la ciudad.

  • La creación de ciclocarriles y ciclovías.

Está muy bien en teoría crear carriles confinados para bicicletas, pero en países sin educación vial como el nuestro lo único que logran es segregar, pues ahora los automovilistas piensan que las bicis solamente deben circular sobre las mencionadas y si sucede cualquier accidente pues “es culpa del ciclista que no iba en su carril”.
No es raro leer comentarios como “primero jode y jode con que quieren ciclovías, y luego no las usan”, o bien —y esto lo he escuchado de ciclistas— “ahí está la ciclovía, es estúpido no usarla”. ¿Cuántas veces no nos hemos enterado de algún famoso retrasado que opina que a los ciclistas hay que matarlos, por el mal percibido hecho que la infraestructura ciclista le roba espacio al rey automóvil? ¡De por sí ya los automovilistas creían que el ciclista solo debe ir en el carril de extrema derecha!

La realidad es que las bicis pueden —por ley— circular sobre cualquier calle a menos que este expresamente prohibido, por ejemplo sobre Viaducto en CDMX está prohibida su circulación. Las bicis pueden ocupar el carril derecho en general, y centrales o el izquierdo para rebasar o dar la vuelta sin ningún problema.

Debemos —como automovilistas— entender que las biclas tienen todo el derecho del mundo de andar en las calles. Más aún, deberíamos darle las gracias a cada ciclista que veamos, pues cada bici equivale a un auto menos frente a ti en el tráfico, pero somos tan tontos y egoístas que no vemos más allá de nuestro cofre. Por si fuera poco, en trayectos de por ahí de 10km y que involucren pocas vías rápidas, las bicis llegan antes que los autos, así que ¿para qué tanta prisa en rebasar al pobre ciclista que te volverá a pasar al primer semáforo?

Apenas platicando con un viejo que de casualidad es la persona que peor maneja que yo haya conocido en mi vida, mencionaba que iba a estar muy difícil que nos acostumbráramos a los nuevos topes / pasos peatonales inteligentes. Aquí en Puebla han puesto algunos topes gigantescos que sirven literalmente como banquetas para paso de peatones en vez de semáforos, esto es, es imposible no verlos, sentirlos, frenarse ante ellos, y le cuestioné el por qué. ¿Por qué va a estar difícil acostumbrarnos a esas madresotas? ¡Es imposible no respetarlas!
No supo que responder. Todo es cuestión de mentalidad. Invariablemente en esos topes (yo cruzo el de plaza La Noria cada que voy a hacer ejercicio rodando), tengo que ayudar a peatones a cruzar, pues los pobrecitos están esperando que gente como este viejo que menciono “se acostumbren” y les den el paso.
Y también, hay que ser justos, más recientemente platicando en una cena con amigos de mi edad, 4 de ellos (dos parejas de matrimonios) opinaban que el peatón es primero y debemos respetarlo, y que esos pasos estaban geniales, y son automovilistas de toda la vida. ¡Me dio tanto gusto como enojo el primer caso!

Hay que contar además que las ciclovías Poblanas son en general pésimas: las elevadas solamente sirven para pasear y hacer ejercicio, pues tienen pendientes tan pronunciadas que la gente que va a su trabajo en bicis no de última o sin condición física considerable, no van a subir del diario, y aumentan el recorrido al ser sinuosas. Y el gasto para hacerlas fue un literal robo del gobierno morenovallista, ¡cinco veces más caras —y como 10 veces peores— que las de CDMX!. Y las que están a nivel de piso pues un poquito mejor, pero no mucho pues son angostísimas y con trabajos cabe una sola bicicleta, esto cuando no tienen bolardos de concreto tan grandes que hay que irlos esquivando, o cuando no están invadidas por el ambulantaje. La de la 4 poniente —que diseñó Emmanuel— tiene hasta buffer considerando que los autos abran sus puertas, tiene carril para estacionar autos, y es de las mejores en Puebla.
Ah, ¿no han visto el puente que construyeron que dejó inutilizable una ciclovía? Así nos las gastamos en Pueblita papaws.

  • El transporte público.

En Puebla se creó una copia barata del metrobús de CDMX (barata por que los camiones son muy pequeños e insuficientes, y las estaciones horribles), el RUTA, que según un estudio de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad, y todo aquel que lo ha usado, es el peor sistema de transporte del país, y se hizo con la promesa de eliminar por completo el demás transporte público (combis, micros y camiones) de las calles y avenidas sobre las que pasaría. En la 11, avenida sobre la cual fue atropellado Emmanuel, siguen circulando estos otros transportes públicos y uno de ellos fue quien lo mató. Un chamaco de 19 años en un camión de esos gigantescos que tan seguramente iba echando carreritas o corriendo por la cuenta, que se pasó el alto.

Tan culpable es él, como nuestras autoridades que continúan permitiendo, quien $abe porque, la circulación que prometieron eliminarían.

  • El peligro de ciertas calles.

Es cierto, la 11 Norte-Sur es una de las calles más peligrosas de Puebla para rodar, si no es que la más junto con Circuito Juan Pablo II a la altura de Prados Agua Azul. Hay siempre mucho tráfico, hay nulo espacio lateral pues solo caben los dos carriles de autos y el de RUTA; yo procuro jamás utilizarla, o bien utilizarla sobre el carril de RUTA, que es mucho más seguro pues a la velocidad de bici normal se va más rápido que el metrobús, y siempre se alcanza al de adelante y hay buen tiempo para quitarse si viene el de atrás (las cuadras son pequeñas), y en definitiva es mucho mejor ir por ahí.
Cuando voy a rodar a Los Fuertes siempre uso este carril, y de regreso me enojo sin falla porque alcanzo al RUTA y tengo que ir a su lentísima velocidad… o bajarme a los carriles de autos sin espacio lateral y arriesgar mi vida.

Pero es que Emmanuel venía sobre la 4 Poniente, sobre el ciclocarril que él diseñó, y cruzaba tranquilamente la 11 cuando el camión se pasó el alto. Lo aventó y arrastró tan lejos que muchos originalmente pensamos (por las fotos) que había ido circulando sobre la 11 y a media calle.

Como ciclista responsable, uno también debe buscar alternativas a calles peligrosas o avenidas principales, pero si viene uno sobre ciclocarril, y alguien se pasa el alto, poco se puede hacer. Casco o no casco.

:'(

Cualquier muerte así es trágica y no debería suceder; la de Emmanuel es particularmente chocante pues era de los principales activistas en bici en la ciudad, inició las Vías Recreativas en Puebla, llevaba Movilidad Municipal, él mismo diseñó el ciclocarril sobre el que circulaba cuando lo atropellaron, caray, cuando murió ¡iba a su trabajo en bici!

¿Qué podemos hacer? Pues todos podemos hacer algo, siempre, y para empezar basta con entender que las calles no son solo de los autos, que los autos son los menos y las ciudades deben ser diseñadas para el peatón, que las bicis disminuyen el tráfico, que van más rápido que los coches, que no cuesta nada ir cuidando a los ciclistas y peatones, que los semáforos deben ser respetados, ¡obedecer el reglamento de tránsito! Puedes empezar, Poblano, por usar tus direccionales; no gastan gasolina.

Se realizó, realizamos, una rodada para colocar la bici blanca de Emmanuel, fue mucha más gente de la que yo esperaba, es realmente sobrecogedor escuchar tanto timbre de bici cuando es por una tragedia así, fue una rodada muy emotiva. Aquí un par de transmisiones en vivo, 1 y 2, para que se den una idea de como estuvo.

¿Servirá de algo su muerte? Esta es la pregunta que los distintos colectivos y familiares le repiten a la Presidente Municipal y demás autoridades.

No hay que olvidar que ¡andar en bicicleta es hermoso y NO es peligroso! Lo peligroso son las opiniones poco informadas.
Hay pocas cosas en la vida que te pueden hacer tan feliz. Cuando trabajé en la SCT en DF era un martirio llegar al trabajo, había que pararse temprano y sufrir un maldito tráfico infernal, sin falta llegaba de malas, y encima aún me faltaba el regreso. Sin contar encontrar estacionamiento y rogar por que no se robaran nada. Irse en metro era imposible, así, simplemente imposible, tenía que pararme una hora antes para poder abordar, absurdo. Total, me decidí a comprar una bici y probar, fue el proverbial santo remedio: me paraba más tarde, llegaba más rápido que en coche y transporte público ¡comprobado! y nunca llegaba de malas. Hacía primero 10km al día y luego 20km cuando me cambiaron de oficina.

Y esto es de transporte; andar en bici de forma recreativa es divertirse como enano, para esto sí que sirven y mucho las ciclovías elevadas Poblanas, ir a la montaña con amigos y demás fans del ciclismo también es sumamente agradable. Rodar solito durante horas a las cascadas y lagos locales no tiene comparación con nada: aquí narro cuando fui a las cascadas de San Agustín Ahuehuetla, y aquí a Los Ahuehuetes Tepeojuma.

En fin, una pena, una tragedia, ojalá ya no sucediera más… Ojalá su muerte sirva.

Si son ciclistas en Puebla, y usan Twitter, denle a Rodadas Puebla (que por cierto ya requiere nueva imagen) ahí procuramos informar de rodadas y eventos ciclistas (y tragedias, infortunadamente) locales.

Poniatowska sobre AMLO y el Problema de la Comunicación y la Ignorancia

[Tiempo de lectura 4 m]

La opinión de Elena Poniatowska—en una entrevista para El País—sobre Andrés Manuel López Obrador, la ignorancia de la juventud, la inseguridad e impunidad en el país, y la corrupción institucional del gobierno.

Acaba de publicar El País una entrevista con Elena Poniatowska, que era cool antes de ser cool “estoy con él [AMLO] desde que era jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Soy de las de antes, no de los de última hora. Fui a todas las manifestaciones y hablé en todos los templetes”, antes de continuar dale una leída por favor.

Siempre un placer leer a quien sabe escribir; hay una comunicación propia y—más importante, pues es justamente lo que garantiza la comprensión en el más básico sentido de estar de acuerdo en lo que se está diciendo o leyendo, nada que “para mi, esto significa aquello”—sin ambigüedades, ¡caray!

¿Elena Poniakién? Dirán justo aquellos a quienes este tipo de información serviría más, justo la chaviza de la que periodista opina:

Hay esquemas en México que parecen como una religión: siempre hablan, por ejemplo, del cantante José José, que es víctima y preso del alcoholismo, luego está su mamá, la típica mamá mexicana de ‘hijito, hijito’, su hermano envidioso, todas esas imbecilidades que de veras nos ahogan, de que tú eres víctima de tus circunstancias, en México, ese discurso es fundamental y es lo más nocivo que hay.

Y es lo más triste del asunto: Yo convivo con jóvenes por mi trabajo, puedo asegurarles que a la juventud no le interesa ya saber, “equis no importa” contestan. No sabe “investigar” (clic derecho, buscar con Google), y como no sabe leer, por no haber leído nada jamás, pues con trabajos sabe hablar. Mucho menos opinar, participar en la discusión.
No se puede uno comunicar con quien carece de los elementos básicos para comunicarse, de la manera más literal posible: no saber hablar por no saber leer por no haber leído nada jamás.

Comunicación.

Esa juventud que perdió en algún momento la capacidad del pensamiento crítico y se cree cualquier sandez que se le ponga enfrente, sin tratar de pensar, analizar. Comprender. Preguntar a quien sepa.
Escribir ni siquiera aplica, es un arte olvidado.

https://www.youtube.com/watch?v=tywHJC3zju4

Understanding is a kind of ecstasy.
-Carl Sagan.

“Lo que nos sucede a la mitad de los mexicanos es que no sabemos de qué estamos hablando (risas). Tenemos una supina ignorancia. Los que saben en general son tan aburridos que no les sigue nadie…”, lo dicho; lo nuestro es la ignorancia como forma de vida, como virtud. ¿Leer? ¿Libros? ¿Noticias, blogs de interés general, de ciencia for dummies?
El tema va de la mano con no saber distinguir fake news, por pensar algo tan evidentemente sesgado como que el artículo “los robos de Anaylla el Canaylla” del sitio “noticias jarochas del feis punto com”, por decir de cualquier partido, tendrá información veraz sobre ese candidato. Esa incapacidad, producto de lo dicho, de no saber leer por no haber leído jamás, nos va a salir muy cara como país en unos años.

Soy periodista desde 1953, recibo los periódicos a diario. Me parece pobrísima, bajísimo y tristísimo el nivel del debate, la facilidad de palabra de López Obrador me deja pasmada (risas), se va a enojar…

/s.
Disculparán, pero tengo que aclarar fue sarcasmo de su parte, por aquello mencionado ya.

Tema de la mano, con la ignorancia digo, es la corrupción. La venta, saqueo, privatización masiva del país.
Los últimos años he tenido la enorme fortuna de viajar un poco por el sur de México—poco en verdad, ni se crean que tanto—y por todos lados es lo mismo: hectáreas de playa y terrenos vírgenes regalados a amigos empresarios y funcionarios de gobierno. Facilidades de pago y hasta dádivas a empresas extranjeras hoteleras y desarrolladoras. Cercas en nuestras playas. ¡Literal, rejas metálicas para que no entremos a nuestras playas! ¡Playas que deberían ser gratis en las que ahora te cobran $100 por entrar! Sin mencionar siquiera la compra—que más bien expropiación—de terrenos donde están las casitas de la gente, que prácticamente son desalojados de ellas, cuando la mancha urbana turística los alcanza.

El envilecimiento de México es tan profundo, ha llegado tan lejos… en las depresiones te dicen que hay que tocar fondo para volver a hacer pie, pero que tienes que llegar hasta el fondo. Espero que México haya tocado fondo, que no haya otra sorpresa catastrófica.

Lástima que se ve poco, pues la manera habitual del turista es llegar a su hotel y no moverse más de 3 o 4 cuadras alrededor, entonces no se da cuenta de todo esto que sucede un poquito más lejos de la zona turística por definición del lugar.

En fin. He tratado de dialogar de repente; de verdad es casi imposible, la barrera del no c y no me hinteresa empesar a saber es demasiado.

Imaginen que ustedes le entienden a algo muy difícil, a la Teoría de la Relatividad, por ejemplo. Ahora imaginen que deseas explicársela a alguien… El mayor problema será que el interlocutor carecerá de las bases para poder entender. No sabe de Física, de Astrofísica, de Termodinámica, y de cualquier cantidad de conocimientos previos, que tú das por sentado—creerá que los pársecs miden tiempo. Será imposible que le expliques, que te entienda.

Ahora imagina que no es la Teoría de la Relatividad lo que deseas explicar, sino cualquier cosa del diario, pero como las bases para ello son saber hablar y escribir y carecen de ellas, pues resulta igual de imposible el diálogo y la comprensión.

Es terrible.

Lo que nos sucede a la mitad de los mexicanos es que no sabemos de qué estamos hablando (risas). Tenemos una supina ignorancia. Los que saben en general son tan aburridos que no les sigue nadie…

No tan difícil como se cree.

El cambio está en uno mismo y el problema del perifoneo en Puebla

[Tiempo de lectura 8 m]

Todos hemos escuchado la cantaleta aquella, que si uno le da mordida al tránsito, si tiras tu colilla en la calle, si no recoges la caca de tu lobo enano y retrasado mental (tu perro), si no somos empáticos, y una lista larguísima; el cambio es entonces imposible.

Esto pretende igualar esas situaciones con la corrupción institucionalizada, el saqueo del país por los partidos políticos, la #EstafaMaestra, la tortura del narco, la guerra contra el narco y sus más de 200mil muertos desde que al PAN y a Calderón se les ocurrió, los feminicidios, que no se pueda ya ni andar en bici en este país, y nos trata de concientizar en que si uno no es gente decente, nuestro gobierno no lo será nunca.

Si tu eres bueno, esto jamás te pasará, pregonan los del “cambio está en uno mismo”.

Pues no. No es cierto. Y el que diga que sí lo es, es un ignorante que no se ha sentado a pensar nada jamás.

No voy a tocar aquí esos temas, los enormes, para ello hay muchos mejores lugares; voy a narrar una experiencia personal y con ella pretendo demostrar que no, el cambio no está—ni puede estar—en uno mismo.

Los que pregonan que el cambio está en uno mismo, pretenden igualar tirar una colilla en la calle con el saqueo institucional del país. Aquí mi anécdota personal que demuestra lo contrario, relacionada con el perifoneo en Puebla capital.

El problema del Perifoneo

Todos —los que no vivimos en residenciales de ricos, ¡maldita pobreza!— tenemos que sufrirlo a diario, el tamalero, gasero, el tarado de las paletas del Chavo del 8, el insufrible de los churros, el sonsonete idiotizante de las empanadas, todos tenemos que chutarnos a diario una procesión interminable de infractores que atentan contra nuestra salud y paz mental.

La contaminación afecta el enfoque cognitivo, UNAM.

Y, ¿por qué deberíamos aguantarlo? La contaminación es contaminación, tome la forma que tome, ¿por qué deberíamos tolerar el ruido, cuando sería por ejemplo impensable que alguien vaciara sus bolsas de basura en tu entrada? ¡Es lo mismo!

Los puntos importantes a considerar:

El problema, aparte del obvio, es que las autoridades no hacen nada: uno puede reportar todo el día al 911, al tuiter correspondiente, a las patrullas, y rezar por que se aparezca alguna. Si dicho milagro sucede, hay que proceder a explicarle al pobrecito ignorante patrullero que lo reportado es ilegal y debería ser su obligación evitar la contaminación. Al final solo acaban llamando la atención del infractor, y no se logra nada.

Bueno, con base en las (principales) razones que menciono, que es ilegal, que atenta contra la salud y la Constitución, el año pasado justo por estas fechas es que me decidí a hacer algo más, porque después de todo, el cambio está en uno mismo, ¿cierto?

Así que me dediqué a reportar y reportar, a tuitear mencionando a las secretarías de seguridad locales, al alcalde en turno, al ayuntamiento, a todos los que pude. Y no solo eso, envié correos explicando el asunto y exigiendo una solución.

Al fin, el ex-secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Alejandro Oscar Santizo Méndez, me peló y mandó a un funcionario, Odín Reyes Ojeda, a ver que diantres quería yo y por que tanto alboroto al respecto. Odín se comunicó conmigo y se comprometió a juntarme con el personal de las secretarías correspondientes y ayuntamiento para ver que podíamos hacer. Todo esto puede ser consultado en esta liga.

¡Increíble! ¡Demasiado cierto para ser verdad!

Total, realizamos la Primera (y tristemente única) Mesa de Trabajo sobre el Perifoneo y Contaminación por Ruido en Puebla, en el Centro de Atención Municipal, con Odín representando a la mencionada SSPTM, el titular de la Dirección del Medio Ambiente Baruch Zepeda mandó a Humberto Ramírez como representante, y David Alvarado, Titular de Normatividad y Regulación Comercial, esas oficinas entiendo dependen del Ayuntamiento de Puebla.

Les expliqué a detalle los antecedentes (hasta les llevé PowerPoints impresos, mismos que ligo en el Dropbox), haciendo mucho hincapié en que no era por que yo quisiera, sino porque, además de lo que ya listé, hasta la OMS había ya determinado que el ruido es contaminación ambiental y afecta la salud de la gente, y era su obligación (o habría que determinar de quién) el mantener el perifoneo a raya. Les exhorté a que teníamos que hacer algo, cambiar la normatividad y los procesos de ser necesario, y que de nosotros dependería que esto funcionara.
Obviamente, les di la solución. No iba yo a presentarme a una junta con funcionarios públicos sin decirles más o menos exactamente que debían hacer. Es bien sabido que nuestros funcionarios no tienen capacidad de acción, ni decisión, ni ganas, y hay que arrearlos como niños chiquitos.

Bastante tenemos con el ruido habitual de nuestras ciudades, como para encima aceptar el fácilmente evitable.

La solución al perifoneo es la cosa más sencilla del mundo:

  • Declararlo ilegal, con base en art. 4, no dejar duda que es contaminación ambiental, que afecta la salud, que el infractor está contaminando, y que no se va a prohibir la venta en la calle —eso es otra cosa— sino la venta en la calle asistida con bocinas, altavoces, etc.
  • Realizar una campaña mediática informando a la población que esto ya no se podrá seguir realizando bajo ninguna circunstancia. Cancelar cualquier permiso otorgado (gaseras) con anterioridad.
    Aquí se puede, el alcalde en turno, parar el cuello y presumir un programazo como “Por una Puebla Silenciosa” y ganar puntos para su partido.
  • Al mismo tiempo, hacer a la SSPTM y Tránsito Municipal, y Policías Estatal y Municipales, los directos responsables del cumplimiento, que lo persigan de oficio: ¿hace falta un reporte ciudadano si te pasaste el alto, o que solamente te vea una patrulla? Pues lo mismo, si una patrulla ve —escucha— a un infractor, en ese momento que realize su trabajo y lo prohíba. Además, claro, de atender los reportes ciudadanos.
  • ¿Cómo funcionará esto? Bien simple: la patrulla detendrá al infractor, le informará de la ilegalidad de lo que está haciendo y que no hay tolerancia para la contaminación de ningún tipo en este estado. Le tomará sus datos via INE o lo que sea, además los del vehículo en caso de este tener placas. En ese instante le retirará la bocina o altavoz y le dirá que aplica tal multa para recuperarla. Lo dejará ir. Así, sin quitarle ningún documento personal: recordar que no interesa meter a nadie a la cárcel ni multas personales, sino eliminar por completo el ruido ocasionado por el perifoneo.
    Dichos datos, a una base de datos nueva o existente, y si después reincide el infractor, retirar el vehículo (ojo, ¡no la mercancía!) y aplicar multa mayor para recuperar.

¡Tan simple, más no se puede!

Todos me escucharon muy pacientemente y muy de acuerdo con lo que yo decía, narrando incluso alguna experiencia personal con este problema. Se me informó que… wait for it… uy mi joven, no es posible joven.

¿Por qué? Porque no les toca a ellos, ellos (los de Normatividad) solo ven locales, le toca a Medio Ambiente, los de tránsito nada que ver, las patrullas no están para eso, sería cambiar la norma, eso no se puede… Ya me esperaba la falta de visión monumental, la incapacidad de acción que nos hace preguntarnos “¿y entonces para qué te estamos pagando, funcionario?”, y la negativa obligada. Pero bueno, era la 1ra mesa de trabajo. Mi argumento en contra era aplastante: las patrullas ahí están, no se va a gastar en nada más que en la opcional campaña mediática. ¡Incluso se recaudará algo! Calladitos todos.
También me dijeron que tenían por ahí un programa piloto parado y que mejor ahora que nunca. Dicho programa consistía en enviar un par de patrullas y funcionarios a informar a los locatarios con ruidero que no podían hacerlo o los multarían. Vinieron, recorrieron la colonia donde está mi negocio un día… y eso fue todo. No se logró más. No hubo segunda mesa de trabajo. Los funcionarios ya no trabajan ahí. Nadie hizo nada. El escándalo continuó al día siguiente.

En fin.

Le dediqué bastante tiempo y esfuerzo, le tenía fe al proyecto, logré una reunión con funcionarios públicos (not an easy task!) y… No logré nada al final más que perder mi tiempo. Creo sería mejor salir con dos o tres vecinos y decirle a cada uno de la procesión del ruido que si lo volvemos a ver —a escuchar— en esta colonia, lo vamos a linchar. No hay de otra.

¿Por qué?

Porque, el cambio no está en uno mismo.
Falso. Falaz. Absurdo… E ignorante —o excesivamente optimista y poco informado— el que opine lo contrario.
El que yo no contamine —no haga ruido— no quiere decir que gobierno hará su trabajo, no quiere decir que los demás dejarán de contaminar. Por mucho que yo cambie, no implica que algo más cambiará.

Que nos quede claro: el cambio no está en uno mismo.

Toda la documentación generada, mails, etc, la tengo disponible por si alguien la quisiera revisar.

Y el gobierno ni hace nada, ni quiere hacer nada.
Vaya, ¡si hasta pusieron un helicóptero sirena que todo el día hace más ruido!

Iba a salir mañana a grabar un video y ponerlo aquí, para hacer evidente como hay algunos que estando a 3 cuadras imposibilitan la plática, no se puede hacer nada mientras estén en la colonia, pero nada más me voy a enojar y pelear con ellos, y ustedes saben perfectamente de lo que estoy hablando.

Los del periódico E-Consulta me hicieron el favor de un artículo en su portal.

¡El cambio está en uno mismo!
/s

Por cierto, cambió la administración y decidí retomar todo esto y volver a mandar correos, ¿qué creen que sale al buscar el correo del secretario de Seguridad? ¿Y el de Seguridad y Tránsito Municipal?
¡Jaja! Les digo, no es fácil ponerse en contacto con nuestras autoridades.

Actualización enero 2018

Pues no he quitado el dedo del renglón y justo ayer 9 de enero acabo de tener una nueva reunión, con los funcionarios de la nueva administración: me atendió el M.C. Ismael Couto, director de Ecología de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Sustentabilidad y su secretaria particular Yuri Ángeles.

Resulta que tienen voluntad de hacer las cosas, a diferencia de los pasados, que ya están haciendo algo, que ya tienen idea de lo que hay que hacer, que sus ideas convergen con mis propuestas, que están haciendo por cambiar la normatividad y dejarle a su secretaría el poder regulatorio, que es gran idea empoderar a las policías para que persigan y castiguen el ruido de locales y de perifoneadores móviles. Que su jefa, Beatriz Martínez, va a presionar a la alcalde Claudia Rivera, para que esta a su vez presione a los regidores y se logre el cabildeo que conducirá a la prohibición y erradicación de la contaminación ambiental de Puebla.

Actualización febrero 2021

De nuevo no se logró nada. La administración actual de Rivera Vivanco no solo no ha movido un dedo por eliminar la contaminación ambiental de la ciudad, sino que ellos mismos generan más con vehículos perifoneando anuncios y exhortaciones a la ciudadanía.

Así no se puede.

México está Perdido

[Tiempo de lectura 3 m]

México está perdido.

Malos gobiernos, corrupción, violencia y crimen. Somos un indigente de país y los gringos actúan en consecuencia:

México está perdido

Me acuerdo, no me acuerdo…
Desde siempre me acuerdo, mis papás y familiares, la gente grande, todos los días diciendo que el gobierno es un nido de ladrones, que son unos ineptos para cualquier otra cosa. Que la justicia en el país solo sirve si eres famoso. Que solo los empresarios amigos y familiares de los que gobiernan son los que aumentan su fortuna personal. Ilegalmente obvio.

Cada presidente es peor que el anterior. Cada administración la caga más, a ser posible. Y luego se sienten con el derecho de andar abriendo el hocico: ahí está el alcohólico de Calderón, presumiendo a cada momento como su administración fue mejor que la actual, pero siempre ignorando los hechos y cifras que demuestran que fue igual de mala. Y el otro tarado de Fox que nomás suelta sandeces cada que abre el hocico.
Sin contar a la retahíla de gobers preciosos que ya no causan sorpresa, causan estupefacción, asombro extremo, I can’t even.

Imagínese usted, que a nuestros gobers o los busca la justicia para meterlos a la cárcel, o están por entrar a la cárcel, o estamos en espera que cometan alguna pendejada para exigir que los metan a la cárcel.

Nuestros gobernantes deberían ser el puto ejemplo de la pulcritud, limpieza, honestidad y honor, ¡carajo!

Somos un hazmereír de república bananera.

Encima, o como círculo vicioso, somos un país de ignorantes. De gente sin pensamiento crítico, que cree en la virgencita, y por si las dudas en el horóscopo. De gente que ve los partidos de fútbol como las noticias más importantes de la semana. De una generación completa ke encerio eskribe haci. No es broma.

Los gobiernos nos engañan muy fácil, por que nos creemos cualquier idiotez y se nos distrae con cualquier otra. Somos un pueblo sin memoria en el que cada uno se siente lo menos indígena posible, y lo más cosmopolita imaginable.

Nuestro país está podrido por que nosotros estamos podridos.

Diario matan con lujo de violencia a mujeres. Prostituyen infantes. Somos un país donde se puede asesinar a 43 estudiantes y no pasa nada -vaya, pero es que ¿nadie se acuerda de Tlatelolco?-. Donde gobernantes dan agua simple en vez de medicamentos para el cáncer. Donde nuestro gobierno sólo busca más y novedosas maneras de exprimirle más dinero al pueblo, y donde no tienen que rendir cuentas a nadie y cuando mucho con cualquier pretexto inverosímil salen del apuro; donde el descontento masivo social es desdeñado como unos cuantos alborotadores.

Estamos tan mal, que los gringos nos ven como indigentes.

Si tu ves un indigente tirado fuera de tu casa, lo más probable es que llames a la patrulla, a que se lo lleve. ¿No? Digo, nadie quiere un tipo que apesta y espanta a la gente fuera de su hogar o negocio, ¡da mala imagen!

¿Nos sorprende tanto entonces Trump y los gringos? ¿Canadá lavándose las manos? ¿No están haciendo -sin contar todo lo económico que les afectará, por mínimo que sea- lo correcto al correr al indigente?

México es un indigente de país.

“Xs me da igual alv”
-Millennial promedio.

P.D. ¿Qué? ¿Esperaban la solución? ¿El cliché de únete a los optimistas y jalando juntos podemos? ¿Aquella visión ingenua y tan chocante ya de México no se define por su gobierno; somos nosotros, su cultura, y sus recursos naturales? Nel. El realismo es pesimista por naturaleza, y los optimistas son ignorantes soñadores que viven en sus nubes, alejados de toda realidad. Ignorance is bliss.

Estoy convencido, México no tiene solución, y no la tenía ya cuando mis padres eran jóvenes.

El principio del holocausto zombie

[Tiempo de lectura < 1 m]

Todos teníamos la esperanza de que sucediera en nuestra época, pero aún no podemos asimilar la noticia.

Los que hayan leído World War Z, y The Zombie Survival Guide, además de haber visto todas las de George A. Romero y mantenerse al tanto con The Walking Dead y encima ser ávidos fans de los juegos de video (fps o rpg) de horror-survival, serán los que estén mejor preparados para sobrevivir.

No se cuando pueda volver a escribir… De hecho, no se cuánto tiempo más de internet (y energía eléctrica para el caso) tengamos, pero no es mucho…

Michael Jackson Zombie
Michael Jackson: El paciente cero.