Le rompí la madre a mi ladrón

[Tiempo de lectura 7 m]

Me intentaron robar la bicicleta, le rompí la madre al ladrón.

thou shalt not steal

Estaba dejando un paquete en la paquetería, siempre o la meto o la amarro, dependiendo cuánta gente dentro. Hoy la cola se salía del local, así que solo la apoyé en la puerta de vidrio.

Un rato después que entré, vi (el vidrio tiene estampas y no se ve todo) dos manos tomar mi manubrio y empezar a cargar mi bici para darle la vuelta. Salí, moderadamente rápido, tampoco con demasiada prisa—se perfecta e inconscientemente cuánto tiempo toma darle la vuelta a mi bici y empezar a rodar, y a cualquiera le tomará más que a mí—les di la vuelta dejándolos con la pared atrás, y…

Francamente no recuerdo que dije, el efecto adrenal ya estaba funcionando, pero sí le dije algo, un “¿qué carajos estás haciendo?” probablemente, y en lo que me veía, dejaba la bici y decidía si huir o no, mi paquete—una caja grande que traía en una de esas bolsas verdes que salvan al planeta /rollseyes—se impactaba con fuerza en su cara y cabeza desde arriba.

El golpe le resultó completamente inesperado, y mientras trataba de subir su guardia—subir las manos, nomás, para quienes no sabemos pelear formalmente—ya le estaban lloviendo derechazos de mi parte en los hombros y espalda media y baja, mucho más pues se agachó para protegerse la cara.

Desde acá lo interesante, pensándolo a posteriori, obvio:

Mis dos, tres primeros golpes fueron con el hombro a medias, y los sentí muy faltos de potencia para lo que la situación requería, “le tienes que pegar con todo para que no se levante”, cambié desde el siguiente golpe a darlos con la espalda, muchísimo más potentes. El neocórtex solo entró para recordarme que no debía intentar pegarle en la cara, pues el riesgo de lastimarme la mano y potencialmente arruinarme la pelea es muy alto, que preferentemente debía buscar los puntos blandos que no están cubiertos por hueso.

Por el rabillo del ojo veía según yo al de seguridad de la paquetería tomar mi bici.

El de seguridad y creo otros dos adultos—seguro al menos uno sí—me decían que ya le parara, que ya se había llamado a la policía, que ya venían, que ya déjelo joven, y más bien en tono de no vale la pena, realmente la madriza, que sí fue, no fue demasiado aparatosa. Eso y que ya no le estaba dando puñetazos, sino patadas.

¿Ya déjelo? ¡Pinche ratero de mierda! ¡Vuelves a agarrar otra bicicleta culero! ¿Cómo “ya déjelo”?

Le gritaba al tiempo que me volvía a poner a distancia de patín, y otro patín en la cara sin demasiado vuelo, apenas marcada, de rodilla para abajo en vez de cadera, pero con botas de casquillo.

Le atiné al pómulo, digo, y el chicotazo que dio su cabeza fue hermoso, el impacto causado con “tan poca” energía invertida muy aparatoso; recordar, soy ciclista, los ciclistas tenemos mucha fuerza en las patas, y el neocórtex también me recordaba no debía patearlo con demasiada fuerza, ni tampoco patearlo en zonas suaves—justo al revés que los golpes: muy sencillo le exploto un hígado o rinón con una bota así; una rodilla se la reviento. Por esto mismo insistían aún más en que ya lo dejara. Siempre tuve presente el que no debía dañar severamente.

Así, dos, tres, patadas al pobre cabrón en el piso. Tirado por mis golpes. El pock, spack de los impactos. “¡Ya joven, yo acá le cuido su bici!”.

Me quité, si lo mío no es la violencia, la violencia es el recurso del incompetente, dice Asimov, por algo así no vale dañar permanentemente a alguien, ¿o sí?
Pero regresé a darle una última patada, en la pantorrilla y con más fuerza. Todos nos hemos pegado en la pantorrilla. Imaginaos.

Y me volteó a ver en lo que los demás se le acercaban a decirle lo clásico, ya ves por ladrón, pinche ratero, bla bla bla, y de nuevo el puto coraje se me salía por los ojos y ¡qué me ves, hijo de tu puta madre! ¡vas a volver a agarrar otra bicicleta cabrón! [retórica intencional]. y me acerqué de nuevo y se encogió lo más que pudo, el miedo cerval evolutivo en sus ojos que bajó y volteó su cara de inmediato. La respuesta mamífera inevitable.

No recuerdo tampoco si las personas, o alguna al menos, lo urgían a irse, ya vete cabrón antes que te vengan a chingar los policías, me inclino más a según yo sí. Y es comprensible.

Metí mi bici, agarré mi paquete y me regresé a la fila a entregarlo—respirando intensa y sonoramente, la gente viéndome todos, viéndose entre ellos, murmurando las chicas “ya viste, ¡además está guapísimo!” y los hombres “ojalá mi esposa tuviera la mitad de hombre que él, ¡por Crom!”, ignorando que a Crom no se le reza, no se le pide—y lo entregué.
Salí y platiqué un rato con el de seguridad, en lo que esperábamos a la poli, y dos moto-polis-robocops (ya saben cuales) pasaban por ahí. Según se había ido a la vuelta el ladrón, les dije que iba a ver, fui en la bici y le pregunté al del hotel de junto y que estaba a la vuelta, y sí, ahí estaba tirado recargado en la pared. Intentó huir y hasta ahí llegó de la chinga que se buscó.

Regresé a decirles desde lejos, llegaron todos, qué pasó joven, su nombre, la bici, muy bien desea proceder… Encontramos una especie de inhalador junto a el, ya se había drogado, y la policía lo confiscó al tiempo que tomaban fotos de todo.

Una oficial me dijo que el problema son los de la fiscalía (es de las tres peores del país, la poblana), que como aparentemente está bajo la influencia, a los que están bajo la influencia los están dejando salir bien rápido, ni entran es más, y pues por ejemplo yo el otro día hice 14 horas para denunciar 6 atunes, me dijo… Le pregunté cuántos incidentes así atendía al día: hoy llevo 15, joven. No eran ni las 7pm. Solo en esa zona de la ciudad.

El número real de crímenes es muchísimo mayor que los reportados.

Eso y que según las nuevas leyes (leí por ahí creo, y me lo recuerdan en tuiter apenas), si tu bici no vale más de cierta cantidad entonces no es delito grave y, ¿no amerita cárcel?

Se habla con acciones, y yo siempre he dicho que la pinche fiscalía es una basura (yo mismo he ido a denunciar intentos de secuestro y suplantación de identidad y no hacen nada, literal nada), y que vale más romperle la madre a los ladrones que denunciar. Check y check.

Le dijeron que se fuera, quitándolo del lateral del hotel, lo pararon a la fuerza y empujaron para que anduviera, y con trabajos podía, el dolor ya le empezaba a llegar después de haberse quedado entre dormido e inconsciente. Y drogado.

Pues eso que digo, que está interesante como a pesar de estar siendo tomado por el límbico y el reptiliano, aún tenía presente que no debía dañar con severidad; matar, totalmente fuera de la cuestión. Eso, y el conocimiento de dónde sí y dónde no debía pegar para máximo impacto y eficacia—dentro de los límites que ya dije. ¿Dónde estará la frontera, esa que al cruzarla ya permite asesinar no solo a sangre fría, sino como hobby, de los videos de terroristas y narcos que plagan los foros?

Al verlo irse renqueando, pensé fugazmente en esperar a que se fueran las patrullas y round 2, pero solo fugazmente.

Me fui.

Se siente bien, muy bien, romperle su puta madre a tu ladrón. Se sabe mal, muy mal tener que golpear a alguien pues no somos más que simples mamíferos. Nuestra humanidad se ve mermada cada que hacemos algo así. Infortunadamente no tenemos el lujo del diálogo y la ley en un país tercermundista y en crisis, el nivel de impunidad en Puebla es mayor al 90%; el de resolución de casos menor al 5%.

Tiempo después, después de notar los tatuajes de presidiario que tiene, y ver que no está en nada mala forma, nomás verle los brazos, encima de tener como diez años menos que yo, me veo en el espejo y me siento poderoso. Yo lo tiré. A madrazos. Yo le partí su puta madre a mi ladrón. Sin ayuda de nadie y sin conocimiento práctico real de cómo pelear (por eso aquello de los primeros golpes faltos de energía, de técnica, de saber por práctica cómo se debe golpear).

Yo.

Viendo todos los comentarios en tuiter, si lo hubiera desnudado y quemádole sus ropas, sería un héroe influencer de primer nivel, más grande que los más grandes influencers desde probablemente 1870, me harían memes 6 semanas y todas las chicas me mandarían solicitud… en el Tinder, pero solo contesto en el Instagram. A mí no me costarían trabajo las Yuyas. AMLO y la 4T (que debería ser mayor T, faltó la expropiación petrolera y la venta de los bancos) me pondrían una estatua en bronce en la cima de la pirámide más alta de Calakmul, para que todos los que lo lleguen a visitar en el maldito Tren Maya puedan admirarme, y la neta ¡qué mal que no lo hice, jaja! ¿Se imaginan los titulares? “Héroe Nacional, ciclista, madrea, desnuda, y quema la ropa de un ladrón”. Mi nombre sobrepasaría los Brayans y los Ikers, Santiagos y Mateos… Pero I pass the test! I will diminish, and go into the West.
A lo que iba, que para empezar ni se me ocurrió, y encima dudo haberlo hecho pues asco—razón más para no pegar en la cara y evitar la sangre que sepa si está contaminada de ébola o algo o no (y se van alv todas y todos las y los postmodernas y postmodernos que digan mi comentario es clasistx).

Otro tipo de comentarios que me sorprenden muchísimo—y ni tanto, la gente no sabe nada—son aquellos que argumentan que ni estaba armado, que se ve bien debilucho y más pequeño que yo, que es un niño, que se ve que estaba borracho, que porqué presumo mi gran hazaña, que falto de atención… Oigan, gente sin cerebros, o sea que solo si está más fuerte, grande, viejo, y armado que yo, y encima me acuchilla y mata, ¿vale la pena la defensa y de lo contrario está bien que nos asalte?
Neta, están imbéciles y solo opinan porque tienen internet.

Y cada vez van a estar peores nuestras ciudades.

Por supuesto sé la culpa en gran medida es de la crisis económica y geopolítica en la que está metido el mundo, y la corrupción y la desatención absoluta del pueblo de México, pero igual ustedes—pinches rateros—pueden escoger otra cosa, y ya están muy cabrones matando a todos por los $200 que les dan por nuestros relojes y celulares, para poder seguir comprando su maldita droga—conste que sabemos la drogadicción es una enfermedad y como epidemia deberíamos estarla tratando; son pacientes, somos humanos tanto e igual que yo y que cualquiera (en este universo nadie es especial).
El problema táctico de siempre es de dos partes, una que la gente rehuye a la agresión por naturaleza, es nuestro instinto y punto—somos descendientes de los cobardes, de los que huyeron, puesto que era mejor huir aunque fuera el viento, que quedarse y encontrarse al tigre, esos fueron los más exitosos evolutivamente hablando—nadie se metía, dos se acercaban con las palmas extendidas, el gesto pre-homo de paz, todos los demás en anfiteatro. Y otra que los ladrones no pelean limpio, son montoneros y usan armas. Pues el pueblo es igual y también puede pelear sucio: los que podemos nos defendemos. Y aunque podamos, y a los que no puedan, los defendemos entre todos.

Hay que chingarle y uno le está chingando, y nos están chingando; el atropello del robo—cualquier crimen—deberá ser castigado por el pueblo, de manera individual y absoluta, en lo que nuestra fiscalía y nuestra ley se ponen al corriente.

Las necesidades de muchos anteceden a las de pocos y el Huachicoleo

[Tiempo de lectura 6 m]
El corralón del huachicol.

El corralón del huachicol.

Quizás es que estoy un poquito informado—trato, al menos—que no me quedo en las noticias de Telerisa, el Universal y Carlos Loret, que he leído algún libro al respecto (léanse El Cártel Negro, y Pemex RIP de Ana Lilia Pérez, y La Desnacionalización de Pemex y también Muerte de Pemex y suicidio de México de Alfredo Jalife Rahme, y de paso búsquenlos a ambos en YouTube), y por ello es que esto del desabasto ni me sorprende ni me era inesperado. En reuniones con amigos (ya sé, suena a cliché), les he dicho muchas veces que el huachicoleito era ínfimo en comparación con el robo real, el institucional dentro de PEMEX.

Pero parece que a todo mundo le agarró por sorpresa la falta de combustibles, ¿qué esperaban? ¿Tan mal informados estaban que pensaban que se iba a combatir el huachicoleo de verdad—no como Calderón que solo mandó matar a los huachicoleros, o como Fox que parece ya se le olvidó (y a la gente) que causó desabasto de gasolina en Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán en 2004—y no iba a pasar nada, y el flujo diario de combustible a todos lados seguiría igual?

Oigan, pues ¿qué no vieron “fallar” los planes de los presidentes anteriores, que “combatían” el efecto y no la causa? Ah, perdón, es de que mientras a ustedes no les afecte, todo bien, ¿no? A eso quiero llegar.

Es que hasta para hacer memes nos falla: carece de sentido, debería ser Huachicoltéotl o Huachicoltecuhtli; pedir que la gente sepa, lea, se informe, a veces es pedir mucho.

El gobierno actual está haciendo lo mejor que puede—ciertamente por lo menos mejor que los anteriores—literalmente cerrando las llaves de la gasolina y llevándola de otra manera, ¡es obvio que esa otra manera no va a dar el ancho de la red nacional de ductos! ¡Es obvio que las pipas y la gasolina que se está comprando desde hace mucho (¿pero, que necesidad tenemos de comprar gasolina de otros lados?) de Europa y Singapur no alcanzará!

Pero es que, ¡no hay otra manera de combatirlo!

Así se está logrando, con un solo movimiento:

  • Eliminar al 100% la ordeña de ductos, pues ya no pasa gasolina por ellos—de los que cerraron, se entiende.
  • Darse cuenta quienes compraban—o eran obligados a comprar—huachicol.

Lo que sí me sorprende—y bueno, entenderemos que es obvio—es la reacción de muchos en las redes sociales, panistas en especial, que desean ya linchar al presidente naco-mesiánico, que claman a gritos sus litros de gasolina y no entienden los porqués del desabasto, y más allá de no entender esto tan básico, son sordos por completo a explicaciones, y también—que es lo más preocupante—no están dispuestos a hacer el sacrificio “enloque”. Las exigencias y quejas del PRIAN nos las vamos a ahorrar; ya no engañan a nadie, ¿cierto?

A veces se nos olvida quienes ocasionaron el gasolinazo.

¿Por qué no entienden? Además de porque les está afectando el desabasto—y no solo a ellos, a todos los afectados, si se puede decir—tampoco se nos tiene que olvidar que no por ser panistas leen o saben más, de hecho es justo lo contrario: los que votaron por AMLO tienen mayor escolaridad (estoy segurísimo que esto es lo que más les duele a los panistas clasistas racistas, en particular a los de Puebla: saber que ellos son los ignorantes, saber que los pinches nacos indios morenos son más listos y están mejor informados y se preocupan más por el país y están dispuestos a aguantar el cambio y hacer el cambio). Lo que además es cierto es que son justo los caciques panistas los que están cayendo y huyendo por el huachicol.

¿Cuál sacrificio? Digo, si queremos un México sin corrupción, que PEMEX vuelva a ser del país y no de los ladrones, ¿qué no es obvio que hay que voltear al país de cabeza? Esto por supuesto tiene consecuencias, como las que se están viendo, y habrá más, ¡el sexenio apenas empieza! Y si deseamos realmente un cambio pues debemos estar dispuestos a hacer nuestra parte, y ni modo, ¡aguántese sin gasolina un rato! ¿Que por qué? Porque las necesidades de muchos son primero.

Se entiende a la perfección que si vives del otro lado de la ciudad, si tienes que transportar x e y, si esto y aquello y lo que mande usted: sí. El descontento social ante la falta de combustible es muy comprensible, y es que ¿por qué me tengo que joder yo y no los demás? ¿Por qué solo hay desabasto en CDMX y no en la Puebla huachicolera, por ejemplo? ¿Por qué me quitan mi gasolina por su pinche cambio? ¡Yo no voté por ustedes; yo estaba muy bien con el PRIAN!
Se entiende que muchos no tengan más opción que el auto, que es otro triste tema de movilidad, que no puedan usar bici o—dios no lo quiera—el transporte público que siendo honestos no sirve, es insuficiente y es otra cosa que habrá que cambiar aluego, que tengan que gastar más en Uber y taxis. Se entiende que dependamos totalmente de los hidrocarburos.

Aquí nos explica la autora que mencioné, como funciona el robo de y a PEMEX:

Pero, por cierto, ¿no recuerdan las crisis Europeas setenteras de combustibles ocasionadas por guerras y dependencia? Bueno, seguro no las recuerdan pero ¡hay que informarse un poquito!
¿No saben qué hicieron países como Holanda ante dichas crisis? Imagínense lo que hicieron, que ahora son un paraíso ciclista y todos sus habitantes están de lo lindo de felices con sus calles llenas de árboles, peatones, bicis… y muy pocos coches; aprovechando, ¡justo eso tenemos que hacer!

Si queremos un cambio tenemos que hacer nuestra parte: Nos toca el aguante.
Las revoluciones exigen sacrificios, hay que entenderlos, aceptarlos, y adaptarse.
¿Por qué? Porque el bienestar de los mas puede más que el de los menos.

Tenemos que dejar atrás la mentalidad del beneficio personal ya que el bien común es más importante, el progreso—de verdad, no como el morenovallista de mentiritas, de concreto hidráulico y calles inundadas y puentes con tensores de adorno y ciclovías estúpidamente inútiles y caras—a la larga vale más que nuestra comodidad individual, o ¿es qué solo es de dientes para afuera y en realidad mientras tú estés bien, te da igual lo que le pase al país y a los demás?

Susanita, la panista por antonomasia: mocha, ignorante y egoísta.

Pues sí, esa es la triste mentalidad de muchos, de nuevo, panistas en general, que pregonan desear un cambio pero que a ellos no les cambie nada, un cambio por allá, donde a ellos no les afecte, que ni lo vean, y si les afecta ¡qué presidente tan pendejo, todo lo está haciendo mal; asesino!

El cambio, pero el cambio de verdad, no el de Televisa de no des mordidas y se arregla el país, y únete a los optimistas”, no el falso progreso morenovallista, requiere CAMBIO.

Por otro lado, me parece hasta cierto punto un error la manera en que AMLO lo manejó—la información, digo, no el combate al huachicol—incluso creo trataron un poco de ocultar el desabasto, o esa impresión dió; lo que debieron haber hecho es muy poco después de la toma militar y el cierre de los ductos—porque es obvio que no podían anunciarlo antes, no le íbamos a avisar a los criminales los planes, como los gobiernos anteriores, ¿sí lo ven, no?—es, emitir un comunicado informando lo que se estaba haciendo y que se esperaban cortes en el abasto en tal y cual lado y que se haría lo posible por que fuera poco. En ese mismo comunicado exhortar a la población a aguantar, y recordarnos que todo es por un México mejor, que es por el bien común, insisto.
Pero es que esto quizás ocasionaría más pánico y más compras a lo loco y mayor desabasto. Es un arma de doble filo pero siento que la información y los hechos son preferibles a la desinformación; siempre es mejor saber. Así como dice que hay que irnos acostumbrando a la democracia, él y el gobierno en general deben irse acostumbrando a informarnos correctamente.

Queda claro puede darse el lujo de hacerlo por la enorme aceptación que tiene, ¡siete de cada 10 mexicanos están a favor suyo! Deberá tener cuidado ya que CAMBIOS como este, que afectan a la población por las razones que ya expliqué, pueden convertirse en descontento con su gobierno, por esas mismas razones; debemos tener siempre presente que el bien común triunfa al individual, ¡qué no se nos olvide tampoco!

Las necesidades de muchos anteceden a las necesidades de pocos e inclusive a la de uno mismo. -Spock.

Las necesidades de muchos anteceden a las necesidades de pocos e inclusive a la de uno mismo. -Spock.

Como pilón, si así estamos por un poquito de desabasto de gasolina, nomás imagínense como estaremos cuando nos falte el agua. Ah, panistas, AMLO es anti-fracking.

Sobre Emmanuel Vara Zenteno, el Uso del Casco y el Ciclismo en General

[Tiempo de lectura 11 m]

Emmanuel Vara Zenteno, cicloactivista, Director de Movilidad, diseñador de ciclovías: asesinado atropellado por camión que pasó el alto en calle prohibida.

Martín, Carlos y Emmanuel.

“El ser peatón [y ciclista] en Puebla y en México es muy difícil porque no hay infraestructura y cuando se crea se termina segregando como las mal llamadas ciclovías o los puentes peatonales, que lo único que están diciendo es que el coche sigue teniendo la prioridad”.
-Emmanuel Vara Zenteno.

Ayer atropellaron a otro ciclista en Puebla, uno que era Director de Movilidad en la Secretaría de Movilidad Municipal y por eso se está haciendo mucho ruido. Además que fue atropellado en la 11 norte, avenida que cuenta con RUTA y que por ello es ilegal que los demás transportes públicos—como el que lo mató—circulen sobre esa avenida, cruzando sobre la 4 poniente que tiene un ciclocarril que él mismo diseñó (pero que hace una pausa para cruzar la 11). Para ironías y ojetadas de la vida: ésta.

Yo soy un ciclista consumado, tengo rodando desde que mi padre me enseñó a andar en bici, en una Bimex blanca con estampas rojas y azules, allá por cuando tenía quizás 5 o 6 años en el parque San Martín—mejor conocido como parque México, el de la fuente de la mujer con los cántaros—en el antiguo DF, echaba carreritas con los amigos de las cuadras en la enorme bici de carreras de mi abuelo materno en el gigantesco parque—”la selvita” para mis padres y tíos que llegaron a vivir ahí cuando todo era baldío, “el fin de la ciudad” seguro en algún cuento imaginado de realismo mágico, “el parque” para nosotros, el Periodistas Ilustres su nombre oficial—que teníamos la indecible fortuna de tener junto a las cuadras. Después me pasé casi toda mi universidad en una Benotto de montaña, pesadísima de acero y de geometría estúpida de cuando no sabíamos diseñar bicicletas, que me regaló un compañero de trabajo de mi pa’ que puso una de las primeras tiendas decentes (o sea, que vendía modelos y componentes avanzados y no solo las clásicas normalitas) de bicis, Bic-Ben, la que estaba en plaza Crystal en Puebla, y luego gran parte de mi transporte al trabajo a la SCT en DF en otra Benotto más moderna que compré, de aluminio, y que cambié muy rápido por una Trek ya muy decente. Actualmente ruedo por simple gusto—aunque sea por transportarme—y por hacer ejercicio.
Me he caído, me han atropellado, he atropellado gente, me han cambiado un cuadro por garantía gratis años después de la compra original, he ido a la montaña, doy vueltas de 100km por ir a cascadas “aquí cerquita”, he contagiado con el virus del ciclismo directa o indirectamente a no menos de 7 amigos (y aunque lo nieguen, Pojo, Mau, Charles, Yorch, Liz, Jack y Lichis, en el fondo saben que es cierto). Escribo en Rodadas Puebla en el tuiter porque me importa el ciclismo y porque necesito mejorar mi ciudad.

Y como automovilista, bueno, mis amigos (¡y no me dejarán mentir!) me han llamado desde Fittipaldi hasta Senna, me confían invariablemente sus autos cuando salimos a carretera, saben que soy un conductor que sabe comportarse en situaciones de riesgo (aquellos talleres de aprender a manejar en circunstancias extremas, como frenados súbitos dando la vuelta, o en piso mojado, deberíamos tomarlos todos). Amo manejar en carretera, de noche, a altas velocidades, sé dar trompos, sé corregir understeering con acelerador, y sé causar oversteering adrede con el freno de mano. Mi carretera favorita para manejar es la Oaxaca-Puerto Escondido. Con esto quiero decir, que además de amar el ciclismo, también amo el automovilismo, no piense el lector—y descalifique mi opinión—que soy de aquellos ciclistas fundamentalistas que odian al auto y desean verlo arder, como los que en la rodada de ayer que más adelante menciono le mandaban saludos a las madres de los conductores que desesperados por ver pasar una procesión interminable de ciclistas, tocaban el claxon esperando nos apurásemos: bastaba ignorarlos, o si en realidad deseas ser un agente de cambio, acercarte a ellos y explicarles de que iba la rodada.

Así que mi condición de ciclista senior, boss, de prácticamente toda la vida, me permite enunciar los siguientes puntos importantes relacionados con el infortunio de ayer, para tratar de aclarar un poco las cosas y evitar las opiniones mal informadas, tan dañinas al ciclismo:

  • El uso del casco.

Es generalmente irrelevante en accidentes que son alcances por detrás por vehículos automotores. En primera por que los cascos normales (no los full-face) la parte que menos protegen es la nuca/cuello, y en segunda por que la diferencia de energía cinética y potencial entre un vehículo que pesa mínimo algo así como 1500kg y es muy estable por tener 4 ruedas, y una bici de unos 100kg con todo y ciclista es abismal. El momentum de un auto a 10km/h es mucho mayor al de una bici a 30km/h, por simple física básica.

Andar en bici no es peligroso, lo peligroso es toparse con conductores ineptos que predican el evangelio del culto al auto, en ciudades mal diseñadas y peor construidas. Pero insisto, en golpes por alcance poco puede hacer el casco… sobre todo como en este caso cuando las llantas del camión te pasan sobre la cabeza. Creo que ni siquiera un casco de moto ayudaría (pues aunque el casco resistiera, el cuello se rompería por el movimiento rotacional).

Los países más civilizados en ciclismo jamás exigen el uso del casco, vaya, hay lugares que incluso permiten a los ciclistas pasarse los altos por ley, y ellos tienen estudios y todo, denle al Google si están interesados. Y esto no es una opinión personal: todos tenemos opiniones, pero pocas están basadas en hechos y estadísticas. Afortunadamente hay quienes han dedicado ya mucho en realizar y recopilar estudios y meta estudios (agregados de estudios) sobre el ciclismo y el uso del casco, para determinar si en realidad sirve y si debe ser obligatorio su uso, siempre con la premisa de fomentar el ciclismo y proteger al ciclista…

Causas de lesión en cabeza uso de casco ciclismo

¿Sí sabían que las lesiones en cabeza por ciclismo son las menos?

Y pues resulta que no es tan simple y no obedece al sentido común (pero ya sabemos que el universo no tiene por que obedecer a nuestro sentido común).

Si bien el uso del casco en efecto disminuye las lesiones en accidentes, contra todo sentido común se ha demostrado que aumenta la probabilidad de sufrir un accidente en primer lugar, y que países con leyes que obligan a usarlo terminan con más muertes ciclistas por varias razones, entre ellas que el ciclista se siente mejor protegido y toma más riesgos, y que los automovilistas lo ven como un ciclista experimentado y predecible y pasan a menor distancia de él, toman más riesgos con él. Es algo muy parecido al hecho—también demostrado, y también contrario al sentido común—que hay más y peores accidentes en autopistas bien señaladas e iluminadas y pavimentadas, como la México-Puebla, que en carreteras angostas con poca visibilidad y muchas curvas y sin acotamientos, como la Oaxaca-Puerto Escondido, por el simple hecho que las primeras permiten ir más rápido: permiten tomar más riesgos.
Sin contar que estas leyes disminuyen el uso de las bicis como medio de transporte por que hacen ver al ciclismo como más peligroso y engorroso de lo que es en realidad.

Este artículo de The Guardian es de lo mejorcito que he leído al respecto, y como no nos gusta leer, aquí el video que lo resume muy claramente:

Los de Pro Bici nos hicieron el favor de ponerle subtítulos en español.

No estoy diciendo que no usen casco, no estoy diciendo que no sirva; ¡úsenlo si gustan, y sobre todo si apenas empiezan a rodar—o para niños pues estos además de tener menor coordinación y dominio corporal, tienen mayor tendencia a caer de cabeza; por simple fisonomía el peso está más cargado hacia la parte superior del cuerpo cuando uno es niño… y niña, y niñe y niñx! Por supuesto ayuda en caídas normales, o en la montaña, solamente digo (¡no lo digo yo, lo dicen los estudios, lo dice la ciencia!) que no deberá ser jamás obligatorio y mucho menos argumento (falacia, de hecho) en accidentes.
Personalmente en ciclismo deportivo lo uso en la enorme mayoría de las ocasiones, pues mi estilo de rodar cuando voy a darle es agresivo, brincando baches y banquetas con bunny-hops, derrapando cuando se puede aprovechando la grava y tierra, y frenando como solo permiten los frenos de disco. En ciclismo de transporte es al revés, es rarísimo que me ponga el casco, pues voy paseando a promedio 8km/h menos que haciendo ejercicio, mucho más tranquilo. En la montaña siempre uso el casco pues la probabilidad de caerme es mucho mayor—aunque, también demostrado, la probabilidad de sufrir daño grave es menor que en la ciudad.

  • La creación de ciclocarriles y ciclovías.

Está muy bien en teoría crear carriles confinados para bicicletas, pero en países sin educación vial como el nuestro lo único que logran es segregar, pues ahora los automovilistas piensan que las bicis solamente deben circular sobre las mencionadas y si sucede cualquier accidente pues “es culpa del ciclista que no iba en su carril”.
No es raro leer comentarios como “primero jode y jode con que quieren ciclovías, y luego no las usan”, o bien—y esto lo he escuchado de ciclistas—“ahí está la ciclovía, es estúpido no usarla”. ¿Cuántas veces no nos hemos enterado de algún famoso retrasado que opina que a los ciclistas hay que matarlos, por el mal percibido hecho que la infraestructura ciclista le roba espacio al rey automóvil? ¡De por sí ya los automovilistas creían que el ciclista solo debe ir en el carril de extrema derecha!

La realidad es que las bicis pueden—por ley—circular sobre cualquier calle a menos que este expresamente prohibido, por ejemplo sobre Viaducto en CDMX está prohibida su circulación. Las bicis pueden ocupar el carril derecho en general, y centrales o el izquierdo para rebasar o dar la vuelta sin ningún problema.

Debemos—como automovilistas—entender que las biclas tienen todo el derecho del mundo de andar en las calles. Más aún, deberíamos darle las gracias a cada ciclista que veamos, pues cada bici equivale a un auto menos frente a ti en el tráfico, pero somos tan tontos y egoístas que no vemos más allá de nuestro cofre. Por si fuera poco, en trayectos de por ahí de 10km y que involucren pocas vías rápidas, las bicis llegan antes que los autos, así que ¿para qué tanta prisa en rebasar al pobre ciclista que te volverá a pasar al primer semáforo?

Apenas platicando con un viejo que de casualidad es la persona que peor maneja que yo haya conocido en mi vida, mencionaba que iba a estar muy difícil que nos acostumbráramos a los nuevos topes / pasos peatonales inteligentes. Aquí en Puebla han puesto algunos topes gigantescos  que sirven literalmente como banquetas para paso de peatones en vez de semáforos, esto es, es imposible no verlos, sentirlos, frenarse ante ellos, y le cuestioné el porque. ¿Por qué va a estar difícil acostumbrarnos a esas madresotas? ¡Es imposible no respetarlas!
No supo que responder. Todo es cuestión de mentalidad. Invariablemente en esos topes (yo cruzo el de plaza La Noria cada que voy a hacer ejercicio rodando), tengo que ayudar a peatones a cruzar, pues los pobrecitos están esperando que gente como este viejo que menciono “se acostumbren” y les den el paso.
Y también, hay que ser justos, más recientemente platicando en una cena con amigos de mi edad, 4 de ellos (dos parejas de matrimonios) opinaban que el peatón es primero y debemos respetarlo, y que esos pasos estaban geniales, y son automovilistas de toda la vida. ¡Me dio tanto gusto como enojo el primer caso!

Hay que contar además que las ciclovías Poblanas son en general pésimas: las elevadas solamente sirven para pasear y hacer ejercicio, pues tienen pendientes tan pronunciadas que la gente que va a su trabajo en bicis no de última o sin condición física considerable, no van a subir del diario, y aumentan el recorrido al ser sinuosas. Y el gasto para hacerlas fue un literal robo del gobierno morenovallista, ¡cinco veces más caras—y como 10 veces peores—que las de CDMX!. Y las que están a nivel de piso pues un poquito mejor, pero no mucho pues son angostísimas y con trabajos cabe una sola bicicleta, esto cuando no tienen bolardos de concreto tan grandes que hay que irlos esquivando, o cuando no están invadidas por el ambulantaje. La de la 4 poniente—que diseñó Emmanuel—tiene hasta buffer considerando que los autos abran sus puertas, tiene carril para estacionar autos, y es de las mejores en Puebla.
Ah, ¿no han visto el puente que construyeron que dejó inutilizable una ciclovía? Así nos las gastamos en Pueblita papaws.

  • El transporte público.

En Puebla se creó una copia barata del metrobús de CDMX (barata por que los camiones son muy pequeños e insuficientes, y las estaciones horribles), el RUTA, que según un estudio de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad, y todo aquel que lo ha usado, es el peor sistema de transporte del país, y se hizo con la promesa de eliminar por completo el demás transporte público (combis, micros y camiones) de las calles y avenidas sobre las que pasaría. En la 11, avenida sobre la cual fue atropellado Emmanuel, siguen circulando estos otros transportes públicos y uno de ellos fue quien lo mató. Un chamaco de 19 años en un camión de esos gigantescos que tan seguramente iba echando carreritas o corriendo por la cuenta, que se pasó el alto.

Tan culpable es él, como nuestras autoridades que continúan permitiendo, quien $abe porque, la circulación que prometieron eliminarían.

  • El peligro de ciertas calles.

Es cierto, la 11 Norte-Sur es una de las calles más peligrosas de Puebla para rodar, si no es que la más junto con Circuito Juan Pablo II a la altura de Prados Agua Azul. Hay siempre mucho tráfico, hay nulo espacio lateral pues solo caben los dos carriles de autos y el de RUTA; yo procuro jamás utilizarla, o bien utilizarla sobre el carril de RUTA, que es mucho más seguro pues a la velocidad de bici normal se va más rápido que el metrobús, y siempre se alcanza al de adelante y hay buen tiempo para quitarse si viene el de atrás (las cuadras son pequeñas), y en definitiva es mucho mejor ir por ahí.
Cuando voy a rodar a Los Fuertes siempre uso este carril, y de regreso me enojo sin falla porque alcanzo al RUTA y tengo que ir a su lentísima velocidad… o bajarme a los carriles de autos sin espacio lateral y arriesgar mi vida.

Pero es que Emmanuel venía sobre la 4 Poniente, sobre el ciclocarril que él diseñó, y cruzaba tranquilamente la 11 cuando el camión se pasó el alto. Lo aventó y arrastró tan lejos que muchos originalmente pensamos (por las fotos) que había ido circulando sobre la 11 y a media calle.

Como ciclista responsable, uno también debe buscar alternativas a calles peligrosas o avenidas principales, pero si viene uno sobre ciclocarril, y alguien se pasa el alto, poco se puede hacer. Casco o no casco.

:'(

Cualquier muerte así es trágica y no debería suceder; la de Emmanuel es particularmente chocante pues era de los principales activistas en bici en la ciudad, inició las Vías Recreativas en Puebla, llevaba Movilidad Municipal, él mismo diseñó el ciclocarril sobre el que circulaba cuando lo atropellaron, caray, cuando murió ¡iba a su trabajo en bici!

¿Qué podemos hacer? Pues todos podemos hacer algo, siempre, y para empezar basta con entender que las calles no son solo de los autos, que los autos son los menos y las ciudades deben ser diseñadas para el peatón, que las bicis disminuyen el tráfico, que van más rápido que los coches, que no cuesta nada ir cuidando a los ciclistas y peatones, que los semáforos deben ser respetados, ¡obedecer el reglamento de tránsito! Puedes empezar, Poblano, por usar tus direccionales; no gastan gasolina.

Se realizó, realizamos, una rodada para colocar la bici blanca de Emmanuel, fue mucha más gente de la que yo esperaba, es realmente sobrecogedor escuchar tanto timbre de bici cuando es por una tragedia así, fue una rodada muy emotiva. Aquí un par de transmisiones en vivo, 1 y 2, para que se den una idea de como estuvo.

¿Servirá de algo su muerte? Esta es la pregunta que los distintos colectivos y familiares le repiten a la Presidente Municipal y demás autoridades.

No hay que olvidar que ¡andar en bicicleta es hermoso y NO es peligroso! Lo peligroso son las opiniones poco informadas.
Hay pocas cosas en la vida que te pueden hacer tan feliz. Cuando trabajé en la SCT en DF era un martirio llegar al trabajo, había que pararse temprano y sufrir un maldito tráfico infernal, sin falta llegaba de malas, y encima aún me faltaba el regreso. Sin contar encontrar estacionamiento y rogar por que no se robaran nada (una vez me robaron el estéreo, sin carátula, esa no la encontraron). Irse en metro era imposible, así, simplemente imposible, tenía que pararme una hora antes para poder abordar, absurdo. Total, me decidí a comprar una bici y probar, fue el proverbial santo remedio: me paraba más tarde, llegaba más rápido que en coche y transporte público ¡comprobado! y nunca llegaba de malas. Hacía primero 10km al día y luego 20km cuando me cambiaron de oficina.

Y esto es de transporte; andar en bici de forma recreativa es divertirse como enano, para esto sí que sirven y mucho las ciclovías elevadas Poblanas, ir a la montaña con amigos y demás fans del ciclismo también es sumamente agradable. Rodar solito durante horas a las cascadas y lagos locales no tiene comparación con nada: aquí narro cuando fui a las cascadas de San Agustín Ahuehuetla, y aquí a Los Ahuehuetes Tepeojuma.

En fin, una pena, una tragedia, ojalá ya no sucediera más… Ojalá su muerte sirva.

Si son ciclistas en Puebla, y usan Twitter, denle a Rodadas Puebla (que por cierto ya requiere nueva imagen) ahí procuramos informar de rodadas y eventos ciclistas (y tragedias, infortunadamente) locales.

Poniatowska sobre AMLO y el Problema de la Comunicación y la Ignorancia

[Tiempo de lectura 4 m]

La opinión de Elena Poniatowska—en una entrevista para El País—sobre Andrés Manuel López Obrador, la ignorancia de la juventud, la inseguridad e impunidad en el país, y la corrupción institucional del gobierno.

Acaba de publicar El País una entrevista con Elena Poniatowska, que era cool antes de ser cool “estoy con él [AMLO] desde que era jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Soy de las de antes, no de los de última hora. Fui a todas las manifestaciones y hablé en todos los templetes”, antes de continuar dale una leída por favor.

Siempre un placer leer a quien sabe escribir; hay una comunicación propia y—más importante, pues es justamente lo que garantiza la comprensión en el más básico sentido de estar de acuerdo en lo que se está diciendo o leyendo, nada que “para mi, esto significa aquello”—sin ambigüedades, ¡caray!

¿Elena Poniakién? Dirán justo aquellos a quienes este tipo de información serviría más, justo la chaviza de la que periodista opina:

Hay esquemas en México que parecen como una religión: siempre hablan, por ejemplo, del cantante José José, que es víctima y preso del alcoholismo, luego está su mamá, la típica mamá mexicana de ‘hijito, hijito’, su hermano envidioso, todas esas imbecilidades que de veras nos ahogan, de que tú eres víctima de tus circunstancias, en México, ese discurso es fundamental y es lo más nocivo que hay.

Y es lo más triste del asunto: Yo convivo con jóvenes por mi trabajo, puedo asegurarles que a la juventud no le interesa ya saber, “equis no importa” contestan. No sabe “investigar” (clic derecho, buscar con Google), y como no sabe leer, por no haber leído nada jamás, pues con trabajos sabe hablar. Mucho menos opinar, participar en la discusión.
No se puede uno comunicar con quien carece de los elementos básicos para comunicarse, de la manera más literal posible: no saber hablar por no saber leer por no haber leído nada jamás.

Comunicación.

Esa juventud que perdió en algún momento la capacidad del pensamiento crítico y se cree cualquier sandez que se le ponga enfrente, sin tratar de pensar, analizar. Comprender. Preguntar a quien sepa.
Escribir ni siquiera aplica, es un arte olvidado.

Understanding is a kind of ecstasy.
-Carl Sagan.

“Lo que nos sucede a la mitad de los mexicanos es que no sabemos de qué estamos hablando (risas). Tenemos una supina ignorancia. Los que saben en general son tan aburridos que no les sigue nadie…”, lo dicho; lo nuestro es la ignorancia como forma de vida, como virtud. ¿Leer? ¿Libros? ¿Noticias, blogs de interés general, de ciencia for dummies?
El tema va de la mano con no saber distinguir fake news, por pensar algo tan evidentemente sesgado como que el artículo “los robos de Anaylla el Canaylla” del sitio “noticias jarochas del feis punto com”, por decir de cualquier partido, tendrá información veraz sobre ese candidato. Esa incapacidad, producto de lo dicho, de no saber leer por no haber leído jamás, nos va a salir muy cara como país en unos años.

Soy periodista desde 1953, recibo los periódicos a diario. Me parece pobrísima, bajísimo y tristísimo el nivel del debate, la facilidad de palabra de López Obrador me deja pasmada (risas), se va a enojar…

/s.
Disculparán, pero tengo que aclarar fue sarcasmo de su parte, por aquello mencionado ya.

Tema de la mano, con la ignorancia digo, es la corrupción. La venta, saqueo, privatización masiva del país.
Los últimos años he tenido la enorme fortuna de viajar un poco por el sur de México—poco en verdad, ni se crean que tanto—y por todos lados es lo mismo: hectáreas de playa y terrenos vírgenes regalados a amigos empresarios y funcionarios de gobierno. Facilidades de pago y hasta dádivas a empresas extranjeras hoteleras y desarrolladoras. Cercas en nuestras playas. ¡Literal, rejas metálicas para que no entremos a nuestras playas! ¡Playas que deberían ser gratis en las que ahora te cobran $100 por entrar! Sin mencionar siquiera la compra—que más bien expropiación—de terrenos donde están las casitas de la gente, que prácticamente son desalojados de ellas, cuando la mancha urbana turística los alcanza.

El envilecimiento de México es tan profundo, ha llegado tan lejos… en las depresiones te dicen que hay que tocar fondo para volver a hacer pie, pero que tienes que llegar hasta el fondo. Espero que México haya tocado fondo, que no haya otra sorpresa catastrófica.

Lástima que se ve poco, pues la manera habitual del turista es llegar a su hotel y no moverse más de 3 o 4 cuadras alrededor, entonces no se da cuenta de todo esto que sucede un poquito más lejos de la zona turística por definición del lugar.

En fin. He tratado de dialogar de repente; de verdad es casi imposible, la barrera del no c y no me hinteresa empesar a saber es demasiado.

Imaginen que ustedes le entienden a algo muy difícil, a la Teoría de la Relatividad, por ejemplo. Ahora imaginen que deseas explicársela a alguien… El mayor problema será que el interlocutor carecerá de las bases para poder entender. No sabe de Física, de Astrofísica, de Termodinámica, y de cualquier cantidad de conocimientos previos, que tú das por sentado—creerá que los pársecs miden tiempo. Será imposible que le expliques, que te entienda.

Ahora imagina que no es la Teoría de la Relatividad lo que deseas explicar, sino cualquier cosa del diario, pero como las bases para ello son saber hablar y escribir y carecen de ellas, pues resulta igual de imposible el diálogo y la comprensión.

Es terrible.

Lo que nos sucede a la mitad de los mexicanos es que no sabemos de qué estamos hablando (risas). Tenemos una supina ignorancia. Los que saben en general son tan aburridos que no les sigue nadie…

No tan difícil como se cree.

El cambio está en uno mismo y el problema del perifoneo en Puebla

[Tiempo de lectura 7 m]

Todos hemos escuchado la cantaleta aquella, que si uno le da mordida al tránsito, si tiras tu colilla en la calle, si no recoges la caca de tu lobo enano y retrasado mental (tu perro), si no somos empáticos, y una lista larguísima; el cambio es entonces imposible.

Esto pretende igualar esas situaciones con la corrupción institucionalizada, el saqueo del país por los partidos políticos, la #EstafaMaestra, la tortura del narco, la guerra contra el narco y sus más de 200mil muertos desde que al PAN y a Calderón se les ocurrió, los feminicidios, que no se pueda ya ni andar en bici en este país, y nos trata de concientizar en que si uno no es gente decente, nuestro gobierno no lo será nunca.

Si tu eres bueno, esto jamás te pasará, pregonan los del “cambio está en uno mismo”.

Pues no. No es cierto. Y el que diga que sí lo es, es un ignorante que no se ha sentado a pensar nada jamás.

No voy a tocar aquí esos temas, los enormes, para ello hay muchos mejores lugares; voy a narrar una experiencia personal y con ella pretendo demostrar que no, el cambio no está—ni puede estar—en uno mismo.

Los que pregonan que el cambio está en uno mismo, pretenden igualar tirar una colilla en la calle con el saqueo institucional del país. Aquí mi anécdota personal que demuestra lo contrario, relacionada con el perifoneo en Puebla capital.

El problema del Perifoneo

Todos—los que no vivimos en residenciales de ricos, ¡maldita pobreza!—tenemos que sufrirlo a diario, el tamalero, gasero, el tarado de las paletas del Chavo del 8, el insufrible de los churros, el sonsonete idiotizante de las empanadas, todos tenemos que chutarnos a diario una procesión interminable de infractores que atentan contra nuestra salud y paz mental.

La contaminación afecta el enfoque cognitivo, UNAM.

Y, ¿por qué deberíamos aguantarlo? La contaminación es contaminación, tome la forma que tome, ¿por qué deberíamos tolerar el ruido, cuando sería por ejemplo impensable que alguien vaciara sus bolsas de basura en tu entrada? ¡Es lo mismo!

Los puntos importantes a considerar:

El problema, aparte del obvio, es que las autoridades no hacen nada: uno puede reportar todo el día al 911, al tuiter correspondiente, a las patrullas, y rezar por que se aparezca alguna. Si dicho milagro sucede, hay que proceder a explicarle al pobrecito ignorante patrullero que lo reportado es ilegal y debería ser su obligación evitar la contaminación. Al final solo acaban llamando la atención del infractor, y no se logra nada.

Bueno, con base en las (principales) razones que menciono, que es ilegal, que atenta contra la salud y la Constitución, el año pasado justo por estas fechas es que me decidí a hacer algo más, porque después de todo, el cambio está en uno mismo, ¿cierto?

Así que me dediqué a reportar y reportar, a tuitear mencionando a las secretarías de seguridad locales, al alcalde en turno, al ayuntamiento, a todos los que pude. Y no solo eso, envié correos explicando el asunto y exigiendo una solución.

Al fin, el ex-secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Alejandro Oscar Santizo Méndez, me peló y mandó a un funcionario, Odín Reyes Ojeda, a ver que diantres quería yo y por que tanto alboroto al respecto. Odín se comunicó conmigo y se comprometió a juntarme con el personal de las secretarías correspondientes y ayuntamiento para ver que podíamos hacer. Todo esto puede ser consultado en la liga de los correos que ya puse.

¡Increíble! ¡Demasiado cierto para ser verdad!

Total, realizamos la Primera (y tristemente única) Mesa de Trabajo sobre el Perifoneo y Contaminación por Ruido en Puebla, en el Centro de Atención Municipal, con Odín representando a la mencionada SSPTM, el titular de la Dirección del Medio Ambiente Baruch Zepeda mandó a Humberto Ramírez como representante, y David Alvarado, Titular de Normatividad y Regulación Comercial, esas oficinas entiendo dependen del Ayuntamiento de Puebla.

Les expliqué a detalle los antecedentes (hasta les llevé PowerPoints impresos, mismos que ligo en el Dropbox), haciendo mucho hincapié en que no era por que yo quisiera, sino por que, además de lo que ya listé, hasta la OMS había ya determinado que el ruido es contaminación ambiental y afecta la salud de la gente, y era su obligación (o habría que determinar de quien) el mantener el perifoneo a raya. Les exhorté a que teníamos que hacer algo, cambiar la normatividad y los procesos de ser necesario, y que de nosotros dependería que esto funcionara.
Obviamente, les di la solución. No iba yo a presentarme a una junta con funcionarios públicos sin decirles más o menos exactamente que debían hacer. Es bien sabido que nuestros funcionarios no tienen capacidad de acción, ni decisión, ni ganas, y hay que arrearlos como niños chiquitos.

Bastante tenemos con el ruido habitual de nuestras ciudades, como para encima aceptar el fácilmente evitable.

La solución al perifoneo es la cosa más sencilla del mundo:

  • Declararlo ilegal, con base en art. 4, no dejar duda que es contaminación ambiental, que afecta la salud, que el infractor está contaminando, y que no se va a prohibir la venta en la calle—eso es otra cosa—sino la venta en la calle asistida con bocinas, altavoces, etc.
  • Realizar una campaña mediática informando a la población que esto ya no se podrá seguir realizando bajo ninguna circunstancia. Cancelar cualquier permiso otorgado (gaseras) con anterioridad.
    Aquí se puede, el alcalde en turno, parar el cuello y presumir un programazo como “Por una Puebla Silenciosa” y ganar puntos para su partido.
  • Al mismo tiempo, hacer a la SSPTM y Tránsito Municipal, y Policías Estatal y Municipales, los directos responsables del cumplimiento, que lo persigan de oficio: ¿hace falta un reporte ciudadano si te pasaste el alto, o que solamente te vea una patrulla? Pues lo mismo, si una patrulla ve—escucha—a un infractor, en ese momento que realize su trabajo y lo prohíba. Además, claro de atender los reportes ciudadanos.
  • ¿Cómo funcionará esto? Bien simple: la patrulla detendrá al infractor, le informará de la ilegalidad de lo que está haciendo y que no hay tolerancia para la contaminación de ningún tipo en este estado. Le tomará sus datos via INE o lo que sea, además los del vehículo en caso de este tener placas. En ese instante le retirará la bocina o altavoz y le dirá que aplica tal multa para recuperarla. Lo dejará ir. Así, sin quitarle ningún documento personal: recordar que no interesa meter a nadie a la cárcel ni multas personales, sino eliminar por completo el ruido ocasionado por el perifoneo.
    Dichos datos, a una base de datos nueva o existente, y si después reincide el infractor, retirar el vehículo (ojo, ¡no la mercancía!) y aplicar multa mayor para recuperar.

¡Tan simple, más no se puede!

Todos me escucharon muy pacientemente y muy de acuerdo con lo que yo decía, narrando incluso alguna experiencia personal con este problema. Se me informó que… wait for it… uy mi joven, no es posible joven.

¿Por qué? Porque no les toca a ellos, ellos (los de Normatividad) solo ven locales, le toca a Medio Ambiente, los de tránsito nada que ver, las patrullas no están para eso, sería cambiar la norma, eso no se puede… Ya me esperaba la falta de visión monumental, la incapacidad de acción que nos hace preguntarnos “¿y entonces para qué te estamos pagando, funcionario?”, y la negativa obligada. Pero bueno, era la 1ra mesa de trabajo. Mi argumento en contra era aplastante: las patrullas ahí están, no se va a gastar en nada más que en la opcional campaña mediática. ¡Incluso se recaudará algo! Calladitos todos.
También me dijeron que tenían por ahí un programa piloto parado y que mejor ahora que nunca. Dicho programa consistía en enviar un par de patrullas y funcionarios a informar a los locatarios con ruidero que no podían hacerlo o los multarían. Vinieron, recorrieron la colonia donde está mi negocio un día… y eso fue todo. No se logró más. No hubo segunda mesa de trabajo. Los funcionarios ya no trabajan ahí. Nadie hizo nada. El escándalo continuo al otro día.

En fin.

Le dediqué bastante tiempo y esfuerzo, le tenía fe al proyecto, logré una reunión con funcionarios públicos (not an easy task!) y… No logré nada al final más que perder mi tiempo. Creo sería mejor salir con dos o tres vecinos y decirle a cada uno de la procesión del ruido que si lo volvemos a ver—a escuchar—en esta colonia, lo vamos a linchar. No hay de otra.

¿Por qué?

Porqué, el cambio no está en uno mismo.
Falso. Falaz. Absurdo… E ignorante—o excesivamente optimista y poco informado—el que opine lo contrario.
El que yo no contamine—no haga ruido—no quiere decir que gobierno hará su trabajo, no quiere decir que los demás dejarán de contaminar. Por mucho que yo cambie, no implica que algo más cambiará.

Que nos quede claro: el cambio no está en uno mismo.

Toda la documentación generada, mails, etc, la tengo disponible por si alguien la quisiera revisar (la tenía accesible, pero por contener información privada personal tuve que bajarla).

Y el gobierno ni hace nada, ni quiere hacer nada.
Vaya, ¡si hasta pusieron un helicóptero sirena que todo el día hace más ruido!

Iba a salir mañana a grabar un video y ponerlo aquí, para hacer evidente como hay algunos que estando a 3 cuadras imposibilitan la plática, no se puede hacer nada mientras estén en la colonia, pero nada más me voy a enojar y pelear con ellos, y ustedes saben perfectamente de lo que estoy hablando.

Los del periódico E-Consulta me hicieron el favor de un artículo en su portal.

¡El cambio está en uno mismo!
/s

Por cierto, decidí retomar todo esto y volver a mandar correos, ¿qué creen que sale al buscar el correo del secretario de Seguridad? ¿Y el de Seguridad y Tránsito Municipal?
¡Jaja! Les digo, no es fácil ponerse en contacto con nuestras autoridades.

Actualización enero 2018

Pues no he quitado el dedo del renglón y justo ayer 9 de enero acabo de tener una nueva reunión, con los funcionarios de la nueva administración: me atendió el M.C. Ismael Couto, director de Ecología de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Sustentabilidad y su secretaria particular Yuri Ángeles.

Resulta que tienen voluntad de hacer las cosas, a diferencia de los pasados, que ya están haciendo algo, que ya tienen idea de lo que hay que hacer, que sus ideas convergen con mis propuestas, que están haciendo por cambiar la normatividad y dejarle a su secretaría el poder regulatorio, que es gran idea empoderar a las policías para que persigan y castiguen el ruido de locales y de perifoneadores móviles. Que su jefa, Beatriz Martínez, va a presionar a la alcalde Claudia Rivera, para que esta a su vez presione a los regidores y se logre el cabildeo que conducirá a la prohibición y erradicación de la contaminación ambiental de Puebla.