Poniatowska sobre AMLO

La opinión de Elena Poniatowska—en una entrevista para El País—sobre Andrés Manuel López Obrador, la ignorancia de la juventud, la inseguridad e impunidad en el país, y la corrupción institucional del gobierno.

Acaba de publicar El País una entrevista con Elena Poniatowska, que era cool antes de ser cool “estoy con él [AMLO] desde que era jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Soy de las de antes, no de los de última hora. Fui a todas las manifestaciones y hablé en todos los templetes”, antes de continuar dale una leída por favor.

Siempre un placer leer a quien sabe escribir; hay una comunicación propia y—más importante, pues es justamente lo que garantiza la comprensión en el más básico sentido de estar de acuerdo en lo que se está diciendo o leyendo, nada que “para mi, esto significa aquello”—sin ambigüedades, ¡caray!

¿Elena Poniakién? Dirán justo aquellos a quienes este tipo de información serviría más, justo la chaviza de la que periodista opina:

Hay esquemas en México que parecen como una religión: siempre hablan, por ejemplo, del cantante José José, que es víctima y preso del alcoholismo, luego está su mamá, la típica mamá mexicana de ‘hijito, hijito’, su hermano envidioso, todas esas imbecilidades que de veras nos ahogan, de que tú eres víctima de tus circunstancias, en México, ese discurso es fundamental y es lo más nocivo que hay.

Y es lo más triste del asunto: Yo convivo con jóvenes por mi trabajo, puedo asegurarles que a la juventud no le interesa ya saber, “equis no importa” contestan. No sabe “investigar” (clic derecho, buscar con Google), y como no sabe leer, por no haber leído nada jamás, pues con trabajos sabe hablar. Mucho menos opinar, participar en la discusión.
No se puede uno comunicar con quien carece de los elementos básicos para comunicarse, de la manera más literal posible: no saber hablar por no saber leer por no haber leído nada jamás.

Comunicación.

Esa juventud que perdió en algún momento la capacidad del pensamiento crítico y se cree cualquier sandez que se le ponga enfrente, sin tratar de pensar, analizar. Comprender. Preguntar a quien sepa.
Escribir ni siquiera aplica, es un arte olvidado.

Understanding is a kind of ecstasy.
-Carl Sagan.

“Lo que nos sucede a la mitad de los mexicanos es que no sabemos de qué estamos hablando (risas). Tenemos una supina ignorancia. Los que saben en general son tan aburridos que no les sigue nadie…”, lo dicho; lo nuestro es la ignorancia como forma de vida, como virtud. ¿Leer? ¿Libros? ¿Noticias, blogs de interés general, de ciencia for dummies?
El tema va de la mano con no saber distinguir fake news, por pensar algo tan evidentemente sesgado como que el artículo “los robos de Anaylla el Canaylla” del sitio “noticias jarochas del feis punto com”, por decir de cualquier partido, tendrá información veraz sobre ese candidato. Esa incapacidad, producto de lo dicho, de no saber leer por no haber leído jamás, nos va a salir muy cara como país en unos años.

Soy periodista desde 1953, recibo los periódicos a diario. Me parece pobrísima, bajísimo y tristísimo el nivel del debate, la facilidad de palabra de López Obrador me deja pasmada (risas), se va a enojar…

/s.
Disculparán, pero tengo que aclarar fue sarcasmo de su parte, por aquello mencionado ya.

Tema de la mano, con la ignorancia digo, es la corrupción. La venta, saqueo, privatización masiva del país.
Los últimos años he tenido la enorme fortuna de viajar un poco por el sur de México—poco en verdad, ni se crean que tanto—y por todos lados es lo mismo: hectáreas de playa y terrenos vírgenes regalados a amigos empresarios y funcionarios de gobierno. Facilidades de pago y hasta dádivas a empresas extranjeras hoteleras y desarrolladoras. Cercas en nuestras playas. ¡Literal, rejas metálicas para que no entremos a nuestras playas! ¡Playas que deberían ser gratis en las que ahora te cobran $100 por entrar! Sin mencionar siquiera la compra—que más bien expropiación—de terrenos donde están las casitas de la gente, que prácticamente son desalojados de ellas, cuando la mancha urbana turística los alcanza.

El envilecimiento de México es tan profundo, ha llegado tan lejos… en las depresiones te dicen que hay que tocar fondo para volver a hacer pie, pero que tienes que llegar hasta el fondo. Espero que México haya tocado fondo, que no haya otra sorpresa catastrófica.

Lástima que se ve poco, pues la manera habitual del turista es llegar a su hotel y no moverse más de 3 o 4 cuadras alrededor, entonces no se da cuenta de todo esto que sucede un poquito más lejos de la zona turística por definición del lugar.

En fin. He tratado de dialogar de repente; de verdad es casi imposible, la barrera del no c y no me hinteresa empesar a saber es demasiado.

Imaginen que ustedes le entienden a algo muy difícil, a la Teoría de la Relatividad, por ejemplo. Ahora imaginen que deseas explicársela a alguien… El mayor problema será que el interlocutor carecerá de las bases para poder entender. No sabe de Física, de Astrofísica, de Termodinámica, y de cualquier cantidad de conocimientos previos, que tú das por sentado—creerá que los pársecs miden tiempo. Será imposible que le expliques, que te entienda.

Ahora imagina que no es la Teoría de la Relatividad lo que deseas explicar, sino cualquier cosa del diario, pero como las bases para ello son saber hablar y escribir y carecen de ellas, pues resulta igual de imposible el diálogo y la comprensión.

Es terrible.

Lo que nos sucede a la mitad de los mexicanos es que no sabemos de qué estamos hablando (risas). Tenemos una supina ignorancia. Los que saben en general son tan aburridos que no les sigue nadie…

No tan difícil como se cree.

En bici a Los Ahuehuetes Tepeojuma

En bici a Los Ahuehuetes Tepeojuma

Los Ahuehuetes Tepeojuma.

Los Ahuehuetes Tepeojuma.

Está súper de moda el balneario natural Los Ahuehuetes, entre Atlixco e Izúcar de Matamoros, y desde cuando quería hacer el recorrido en bicicleta, pero como de regreso son 60km de pura subida, decidí esperar a que fuéramos varios en camioneta y así poder regresar sin problemas. Así que solo hice el viaje de ida:

¿Qué necesitas?

  • Bicicleta en excelente estado. No querrás que algún balero se rompa a medio camino en medio de la nada, así que asegúrate que tu bici ande a la perfección. Ojo, jamás emprender un viaje largo al siguiente día de haberle dado mantenimiento, algo pudo haber quedado mal y es mejor enterarse cerca de casa.
  • Parches y bomba de aire, incluso una cámara de refacción.
  • Casco, ¡dah!
  • Agua, yo uso una botella de creo 750ml y la voy rellenando en las tienditas del camino. En este caso al ser solo 60km y casi todo de bajada, es más que suficiente.
  • Navaja, herramientas básicas de tu bici.
  • Teléfono celular con crédito. Ten en cuenta que pasando Tepeojuma ya no hay señal.
  • Identificación y alguna tarjeta con números de emergencia.
  • Cambio de ropa para el regreso, traje de baño para las cascadas.
  • La comida es opcional, pues siempre puedes comer en algún pueblo, y se supone que ahí venden memelas, y si no, puedes comer en Tepeojuma.
  • Planea con anticipación tu ruta usando Google Maps, por ejemplo. Pregunta a quien ya haya ido, trata de memorizar lo principal, como en donde hay que cambiar de carretera, ya se sabe que solo las ciudades son territorio Telcel y nada te garantiza que haya señal y puedas checar el mapa en el camino (con Google Maps puedes descargarlo de antemano).
  • Creo que sobra decir que una buena condición física es obligatoria, y previa experiencia en rodadas largas.

*Ojo, estos requerimientos son solo para el viaje de ida.

El viaje
Partí a las 7am, quedamos de vernos allá a las 10am, según Google Maps haría 2h48m y en eso basamos el cálculo; en auto es una hora.

La ruta es muy sencilla, hay que tomar la federal a Atlixco, después hacia Izúcar de Matamoros, y derecho hasta llegar a Tepeojuma, que está pasando Las Calandrias, Plaza de Piedra, y no hay pierde porque la señalética de la carretera es muy buena.

En Tepeojuma se puede descansar un rato, en su zócalo y fuente, e incluso comer una memela ahí mismo.

Al llegar a Tepeojuma hay que tomar a la izquierda por Av. Zaragoza y a la derecha en la siguiente Y. Todo es carretera hasta un poquito antes de Los Ahuehuetes, que se convierte en terracería. Solo hay que tener cuidado cuando inicia la terracería pues la primera curva en particular se llena de lodo en temporada de lluvias.

Después de un tramo bastante corto de terracería, está el balniario (sic) Los Ahuehuetes. Es un terreno bastante grande bardeado que incluye tres albercas, una con toboganes, otra con una pequeña cascada, y el mini lago entre varios ahuehuetes gigantescos. El agua está templada, muy rica, el clima es excelente, puedes llevar anafre/asador, se supone que venden memelas pero ese día no fue la floja memelera, y venden también cervezas preparadas.

Infortunadamente nos tocaron unos pinches nacos chacas que llevaban una bocina del tamaño de un microbús… Ya se sabe que en México el respeto ajeno no se nos da, de ahí en fuera todo genial.

Dice Endomondo que hice 61km en 2h42m a 25.4km/h, 340m de ascenso y 962m de descenso. Pensándolo bien, yo creo el regreso no está taaan duro, por ejemplo desde las cascadas de San Agustín Ahuehuetla si es muy pesado porque es muy empinado, aquí realmente son subidas muy tendidas; de Los Ahuehuetes a Tepeojuma está leve, de Tepeojuma a Plaza de Piedra es subida tendida muy larga y ya la he hecho. De Plaza de Piedra a Puebla por la federal también la he hecho… Yo creo unas 3:30 a 4h, pero si se puede, veremos para la próxima.

¡Qué tengan una buena rodada!

Y denle follow a @RodadasPuebla, es una cuenta que trata de avisar sobre todas las rodadas en Puebla y Cholula, también está su grupo de facebook (aunque ese la neta ni lo pelo).

El cambio está en uno mismo y el problema del perifoneo en Puebla

Todos hemos escuchado la cantaleta aquella, que si uno le da mordida al tránsito, si tiras tu colilla en la calle, si no recoges la caca de tu lobo enano y retrasado mental (tu perro), si no somos empáticos, y una lista larguísima; el cambio es entonces imposible.

Esto pretende igualar esas situaciones con la corrupción institucionalizada, el saqueo del país por los partidos políticos, la #EstafaMaestra, la tortura del narco, la guerra contra el narco y sus más de 200mil muertos desde que al PAN y a Calderón se les ocurrió, los feminicidios, que no se pueda ya ni andar en bici en este país, y nos trata de concientizar en que si uno no es gente decente, nuestro gobierno no lo será nunca.

Si tu eres bueno, esto jamás te pasará, pregonan los del “cambio está en uno mismo”.

Pues no. No es cierto. Y el que diga que sí lo es, es un ignorante que no se ha sentado a pensar nada jamás.

No voy a tocar aquí esos temas, los enormes, para ello hay muchos mejores lugares; voy a narrar una experiencia personal y con ella pretendo demostrar que no, el cambio no está—ni puede estar—en uno mismo.

Los que pregonan que el cambio está en uno mismo, pretenden igualar tirar una colilla en la calle con el saqueo institucional del país. Aquí mi anécdota personal que demuestra lo contrario, relacionada con el perifoneo en Puebla capital.

El problema del Perifoneo

Todos—los que no vivimos en residenciales de ricos, ¡maldita pobreza!—tenemos que sufrirlo a diario, el tamalero, gasero, el tarado de las paletas del Chavo del 8, el insufrible de los churros, el sonsonete idiotizante de las empanadas, todos tenemos que chutarnos a diario una procesión interminable de infractores que atentan contra nuestra salud y paz mental.

La contaminación afecta el enfoque cognitivo, UNAM.

Y, ¿por qué deberíamos aguantarlo? La contaminación es contaminación, tome la forma que tome, ¿por qué deberíamos tolerar el ruido, cuando sería por ejemplo impensable que alguien vaciara sus bolsas de basura en tu entrada? ¡Es lo mismo!

Los puntos importantes a considerar:

El problema, aparte del obvio, es que las autoridades no hacen nada: uno puede reportar todo el día al 911, al tuiter correspondiente, a las patrullas, y rezar por que se aparezca alguna. Si dicho milagro sucede, hay que proceder a explicarle al pobrecito ignorante patrullero que lo reportado es ilegal y debería ser su obligación evitar la contaminación. Al final solo acaban llamando la atención del infractor, y no se logra nada.

Bueno, con base en las (principales) razones que menciono, que es ilegal, que atenta contra la salud y la Constitución, el año pasado justo por estas fechas es que me decidí a hacer algo más, porque después de todo, el cambio está en uno mismo, ¿cierto?

Así que me dediqué a reportar y reportar, a tuitear mencionando a las secretarías de seguridad locales, al alcalde en turno, al ayuntamiento, a todos los que pude. Y no solo eso, envié correos explicando el asunto y exigiendo una solución.

Al fin, el ex-secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Alejandro Oscar Santizo Méndez, me peló y mandó a un funcionario, Odín Reyes Ojeda, a ver que diantres quería yo y por que tanto alboroto al respecto. Odín se comunicó conmigo y se comprometió a juntarme con el personal de las secretarías correspondientes y ayuntamiento para ver que podíamos hacer. Todo esto puede ser consultado en la liga de los correos que ya puse.

¡Increíble! ¡Demasiado cierto para ser verdad!

Total, realizamos la Primera (y tristemente única) Mesa de Trabajo sobre el Perifoneo y Contaminación por Ruido en Puebla, en el Centro de Atención Municipal, con Odín representando a la mencionada SSPTM, el titular de la Dirección del Medio Ambiente Baruch Zepeda mandó a Humberto Ramírez como representante, y David Alvarado, Titular de Normatividad y Regulación Comercial, esas oficinas entiendo dependen del Ayuntamiento de Puebla.

Les expliqué a detalle los antecedentes (hasta les llevé PowerPoints impresos, mismos que ligo en el Dropbox), haciendo mucho hincapié en que no era por que yo quisiera, sino por que, además de lo que ya listé, hasta la OMS había ya determinado que el ruido es contaminación ambiental y afecta la salud de la gente, y era su obligación (o habría que determinar de quien) el mantener el perifoneo a raya. Les exhorté a que teníamos que hacer algo, cambiar la normatividad y los procesos de ser necesario, y que de nosotros dependería que esto funcionara.
Obviamente, les di la solución. No iba yo a presentarme a una junta con funcionarios públicos sin decirles más o menos exactamente que debían hacer. Es bien sabido que nuestros funcionarios no tienen capacidad de acción, ni decisión, ni ganas, y hay que arrearlos como niños chiquitos.

Bastante tenemos con el ruido habitual de nuestras ciudades, como para encima aceptar el fácilmente evitable.

La solución al perifoneo es la cosa más sencilla del mundo:

  • Declararlo ilegal, con base en art. 4, no dejar duda que es contaminación ambiental, que afecta la salud, que el infractor está contaminando, y que no se va a prohibir la venta en la calle—eso es otra cosa—sino la venta en la calle asistida con bocinas, altavoces, etc.
  • Realizar una campaña mediática informando a la población que esto ya no se podrá seguir realizando bajo ninguna circunstancia. Cancelar cualquier permiso otorgado (gaseras) con anterioridad.
    Aquí se puede, el alcalde en turno, parar el cuello y presumir un programazo como “Por una Puebla Silenciosa” y ganar puntos para su partido.
  • Al mismo tiempo, hacer a la SSPTM y Tránsito Municipal, y Policías Estatal y Municipales, los directos responsables del cumplimiento, que lo persigan de oficio: ¿hace falta un reporte ciudadano si te pasaste el alto, o que solamente te vea una patrulla? Pues lo mismo, si una patrulla ve—escucha—a un infractor, en ese momento que realize su trabajo y lo prohíba. Además, claro de atender los reportes ciudadanos.
  • ¿Cómo funcionará esto? Bien simple: la patrulla detendrá al infractor, le informará de la ilegalidad de lo que está haciendo y que no hay tolerancia para la contaminación de ningún tipo en este estado. Le tomará sus datos via INE o lo que sea, además los del vehículo en caso de este tener placas. En ese instante le retirará la bocina o altavoz y le dirá que aplica tal multa para recuperarla. Lo dejará ir. Así, sin quitarle ningún documento personal: recordar que no interesa meter a nadie a la cárcel ni multas personales, sino eliminar por completo el ruido ocasionado por el perifoneo.
    Dichos datos, a una base de datos nueva o existente, y si después reincide el infractor, retirar el vehículo (ojo, ¡no la mercancía!) y aplicar multa mayor para recuperar.

¡Tan simple, más no se puede!

Todos me escucharon muy pacientemente y muy de acuerdo con lo que yo decía, narrando incluso alguna experiencia personal con este problema. Se me informó que… wait for it… uy mi joven, no es posible joven.

¿Por qué? Porque no les toca a ellos, ellos (los de Normatividad) solo ven locales, le toca a Medio Ambiente, los de tránsito nada que ver, las patrullas no están para eso, sería cambiar la norma, eso no se puede… Ya me esperaba la falta de visión monumental, la incapacidad de acción que nos hace preguntarnos “¿y entonces para qué te estamos pagando, funcionario?”, y la negativa obligada. Pero bueno, era la 1ra mesa de trabajo. Mi argumento en contra era aplastante: las patrullas ahí están, no se va a gastar en nada más que en la opcional campaña mediática. ¡Incluso se recaudará algo! Calladitos todos.
También me dijeron que tenían por ahí un programa piloto parado y que mejor ahora que nunca. Dicho programa consistía en enviar un par de patrullas y funcionarios a informar a los locatarios con ruidero que no podían hacerlo o los multarían. Vinieron, recorrieron la colonia donde está mi negocio un día… y eso fue todo. No se logró más. No hubo segunda mesa de trabajo. Los funcionarios ya no trabajan ahí. Nadie hizo nada.

En fin.

Le dediqué bastante tiempo y esfuerzo, le tenía fe al proyecto, logré una reunión con funcionarios públicos (not an easy task!) y… No logré nada al final más que perder mi tiempo. Creo sería mejor salir con dos o tres vecinos y decirle a cada uno de la procesión del ruido que si lo volvemos a ver—a escuchar—en esta colonia, lo vamos a linchar. No hay de otra.

¿Por qué?

Por que, el cambio no está en uno mismo.
Falso. Falaz. Absurdo… E ignorante—o excesivamente optimista y poco informado—el que opine lo contrario.
El que yo no contamine—no haga ruido—no quiere decir que gobierno hará su trabajo. Por mucho que yo cambie, no implica que algo más cambiará.

Que nos quede claro: el cambio no está en uno mismo.

Aquí les dejo, por si a alguien le sirviese, toda la documentación generada. Chequen en particular el Mapa de Contaminación Ambiental que generé: resulta grosero, ofensivo ¿no? ¡Todo el día, a todas horas ruido!

Y el gobierno ni hace nada, ni quiere hacer nada.
Vaya, ¡si hasta pusieron un helicóptero sirena que todo el día hace más ruido!

Iba a salir mañana a grabar un video y ponerlo aquí, para hacer evidente como hay algunos que estando a 3 cuadras imposibilitan la plática, no se puede hacer nada mientras estén en la colonia, pero nada más me voy a enojar y pelear con ellos, y ustedes saben perfectamente de lo que estoy hablando.

Los del periódico E-Consulta me hicieron el favor de un artículo en su portal.

¡El cambio está en uno mismo!
/s

Por cierto, decidí retomar todo esto y volver a mandar correos, ¿qué creen que sale al buscar el correo del secretario de Seguridad? ¿Y el de Seguridad y Tránsito Municipal?
¡Jaja! Les digo, no es fácil ponerse en contacto con nuestras autoridades.

Ventana a la Locura

>so high
>ir a la tiendita por un chocolate
>no poder por que no puedo estar seguro (en el sentido filosófico) de estar propiamente vestido
Obviamente, sobrio esto jamás se me ocurriría, entiendo es un pensamiento 100% producto de la droga; más que evidentemente, estoy vestido.

Aún sabiendo y entendiendo esto, no pude abrir la puerta, en dos o tres intentos. Yo—mi cerebro—pensé algo que probablemente jamás había pensado. Quizás cuando muy niño, en la edad que mi madre me tenía que despertar para la escuela, a veces mi cerebro—yo—no podía procesar la información rápida y eficientemente como lo hace un adulto, y me costaba trabajo separar el mundo del sueño del real, porque aún estaba medio dormido. O, más bien, mi realidad a veces se componía de elementos del sueño y del somnoliento despertar y viajar a la escuela. Pero eso sería todas las veces que he pensado algo similar, así que: un pensamiento muy raro, muy pocas veces pensado.

Por unos minutos, comprendí—de la manera que uno llega a comprender cualquier otra cosa con el cerebro lleno de humo: de manera extática—lo que se sentiría estar tocadiscos. Una parte de tu cerebro que se supone debe hacer cierta cosa—en mi caso, la habilidad para confiar en mis sentidos y por tanto en mi realidad—simplemente deja de hacerla. Entendía a la perfección y sin duda que estaba alucinando, que mis sentidos debían ser confiados sin el menor lag, que mi visión no necesitaba una confirmación via un espejo, pero aún así me faltó—a mi cerebro—la… ¿fuerza de voluntad? No, no exactamente, la determinación quizás. No estoy seguro, pero algo que antes no necesitaba siquiera chequeo, ahora lo hacía. Y no solo un chequeo común, sino que un espejo tenía que estar involucrado para poder confiar en los resultados; simplemente tenía que ir al espejo.

Not sure if serious or trolling, Brain.

Así como comprendía que este no era un pensamiento normal, me di cuenta como ya dije, que esto sería similar a como se sienten los que tienen algún problema mental (problemas ocasionales de memoria corta sobre acciones propias, escuchar voces, cosillas así), y en exclusiva uno que antes no tenías—antes estabas sano—y de repente ya tienes, opuesto a de nacimiento, pues ahí no se conocerá jamás la diferencia. Eres consciente que este problema en particular es nuevo y que está terriblemente mal tener que sufrirlo. Y no se puede hacer nada.

¿Qué se siente tener un problema mental? Tal vez algo similar a esto, una ventana al cerebro reptiliano por eliminación. Una ventana a la locura.

Quizás… ¿el neocórtex parcialmente se desconecta por un rato?

¡How exciting!

Casio G-Shock GPRB1000 Rangeman

Contra el Rangeman anterior, ¡de la luna!

El nuevo G-Shock Rangeman de mil dólares es justo el camino que debe tomar Casio para el futuro de los G. Olvídense de ediciones especiales de bisel martillado por Atenea y con manecillas, ¡ESTO!

Excepto por los mil dólares, claro: históricamente, G-Shock ha sido una marca accesible. Y ahora tiene un segmento de lujo 🙄.
Este reloj es cinco veces más caro que su predecesor, que aún está vigente. Casio parece estar haciendo un Seiko.

Hacer un Seiko:
Tratar de convertir o posicionar una marca tradicionalmente accesible, muy bang for the buck, en una de lujo entry-level, y no parar, cada vez sacar modelos más y más caros hasta que la gente se haya acostumbrado y no haya de otra.

Casio debería darse una vuelta por los blogs, para medir un poco el descontento general contra ellos y Seiko por inflar sus precios. Y, quizás sea justificable hasta cierto punto—es un hecho que estos son relojes superiores—pero uno está acostumbrado a otra cosa con ambas marcas.

Eso si, el G-Shock GPRB1000 Rangeman se ve del futuro; en comparación hace ver primitivos a los LCDs. Es el primer Master of G de última línea no solo completamente digital, sino ¡qué chulada de digital!

Estoy convencido que Casio le dedicó mucho R&D a la línea análoga, por que en sus juntas alguien decidió que querían dejar de ser vistos como relojes para niños, y en el brainstorming siguiente se determinó que las manecillas son cosa seria. El Rangeman es la aplastante demostración que están equivocados, que G-Shock siempre debe ser digital.

Comparándolo, se ve como proper electronics. Algo que leí alguna vez de los electrónicos de Apple, es que no se ven como aparatos electrónicos propios, sino como ejercicios de diseño, y siempre he preferido los electrónicos que se ven como lo que son y hacen. Se ve como un G-Shock muy maduro y eficiente, contra el tal vez infantilismo de una pantalla de cristal líquido. Se sigue viendo como un juguete, sí, pero como un juguete con propósito, útil y resistente, no como los smartwatches normales que se miran muy frágiles.

Tiene peros, claro, y son más evidentes al tratarse de G-Shock: la ya mencionada incongruencia entre precio y company core value, la batería no dura nada—para un GShock, estos miden sus cambios de pilas en décadas o nunca—,y si la función solar no es al 100% (la carga principal es via USB inalámbrico), ¿porqué no dedicar más espacio a display en vez de a bisel solar, o mejor aún, hacer el reloj más pequeño?
Y por último, eso, su tamaño. No incluyo foto con alguien usándolo, pero de verdad se ve ridículo. En la primera foto está con el modelo anterior, y ese GW9200 ya era muy grande.
(Sí, sí, entiendo que lograr 3h de GPS con una carga solar de 4h en este formato es un hito en la ingeniería, pero de verdad las pilas de estos relojes duran o más de 10 años o la vida útil del reloj).

En algún momento pensé upgradear mi Riseman por el  anterior Rangeman que menciono, pero aún este ya se me hacía un pelín caro para ser G-Shock, a unos $6,000 en su momento… El nuevo Rangeman ronda los 20mil.

Esperemos 3 ó 4 iteraciones más, y ya tendremos mejor carga solar y proporciones.