Explicación alterna del ‘lesbianismo’

Lesbianas falsas.

¿Han notado la increíble cantidad de ‘lesbianas’ que andan por ahí?

Me refiero a adolescentes que no son homosexuales, pero que actúan como si lo fueran; las fotos con amigas agarrándose las nalgas o senos; besándose o haciendo como si se besaran (más bien sería lengüetearan); las poses cargadas de erotismo barato, siempre entre dos o más chicas…

Y esto es solo por mencionar nuestras redes sociales, voy a obviar los videos de las artistas y cantantes, películas, etc.

Bueno, es innegable que el ‘lesbianismo’ falso ha proliferado pero ¿por qué?

Se me ocurría el otro día que mucho puede tener que ver el hecho de que vivimos en una sociedad machista y paternalista en la que, al ser el macho el que goza de la posición privilegiada, los homosexuales hombres son muy mal vistos, pero las homosexuales mujeres no, ¡todo lo contrario! Pareciera que son ‘orilladas’ por la sociedad, o reducidas a adoptar actitudes que el machismo común encuentra placenteras; exhibirse hasta cierto punto para beneplácito del macho.

En fin, una idea nada más, estoy seguro que cualquier sociólogo la destrozaría inmediatamente.

Como encriptar nuestra información

Hoy en día con los smartphones, tenemos muchísima información personal “al aire libre”, documentos, imágenes, teléfonos, y un sin fin de datos que en el mejor de los casos nos dolería fueran vistos por alguien.

Hay muchas soluciones a esto, aquí mi guía para lograr proteger nuestra información de una manera sencilla e integral.

Contraseña.

Este punto es importantísimo, da igual que métodos uses, si tu contraseña es tu fecha de nacimiento o una palabra del diccionario, estás perdido.

Utiliza LastPass para administrar tus contraseñas y crear nuevas.
Desafortunadamente la aplicación para smartphones es de paga, pero es posible navegar vía el explorador del teléfono sin mayor problema.

Tu teléfono deberá estar protegido mínimamente por un PIN numérico, y preferentemente por una contraseña alfa-numérica. Olvídate del “gesture unlock” o del “face unlock”. No escojas 4 dígitos.
Cambiar todas las contraseñas de todos tus sitios y dejar que lastpass te ponga nuevas es la mejor de las ideas. Es obvio que tu contraseña maestra de lastpass deberá ser compleja. Si la vas a apuntar que sea en un lugar seguro.

Encripción.

Esto de esconder archivos bajo C:\Windows\Installed Programs es muy rudimentario, la opción es utilizar un sistema de encripción seguro, esto quiere decir que si no se saben tu contraseña es imposible que vean tus datos. Imposible.

Con TrueCrypt puedes crear volúmenes (piensa en ellos como discos duros virtuales) del tamaño que quieras (menores que el espacio total del disco duro donde residirán), los cuales podrás montar y desmontar a voluntad. La encripción es on-the-fly (transparente para ti) y es lo más seguro que hay. Cuando están desmontados los datos son prácticamente imposibles de reconstruir.

Hasta aquí todo está muy bien, ya tenemos nuestro teléfono con contraseña, y todos nuestros sitios con contraseñas seguras, además de una contraseña maestra súper segura, pero ¿qué hay de cuando no estamos en casa y queremos acceder a nuestra información confidencial?

Bueno, tenemos otras dos aplicaciones que nos ayudarán.

Acceso vía internet.

DropBox. A estas alturas ya todos lo conocemos y usamos y si no, es una carpeta que guarda lo que pongamos ahí en “la nube” y es posible compartir con otros usuarios. Podemos acceder a estos archivos desde nuestro smartphone vía la aplicación oficial.

Muy bien, pero nadie sería tan tonto como para poner información sensible en sus dropbox, para eso hay que encriptarla. Podemos hacerlo con TrueCrypt, pero esa más bien es la solución para PC en donde tendremos toda nuestra información segura. En DropBox tendremos alguna que otra cosa, no todo, y para encriptarlo usaremos:

BoxCryptor. Este hace casi lo mismo que TrueCrypt, encripta de manera segura, pero tiene una app móvil que nos deja acceder a nuestros archivos vía web; la idea es que creemos nuestro volumen encriptado dentro de nuestro dropbox, metamos ahí la info que usaremos al no estar en casa, y luego instalemos la aplicación para smarpthones que nos permitirá acceder. Sobra decir que en el móvil no le daremos “recordar contraseña”. La app gratuita solo permite dos niveles de profundidad en los folders, no permite escribir, solo leer, y no deja ponerle un PIN a si misma, pero con esto basta en realidad.

Pues ya, con estos simples pasos es posible proteger nuestra información y acceder a ella cuando así lo necesitemos. No hay que olvidar el sentido común a la hora de utilizar información confidencial.

Fotógrafos

Los fotógrafos son otra raza maldita que aqueja a la humanidad, gracias a sus múltiples variedades y humos elevados, le dan mal nombre a los que de verdad lo son.

El Fotógrafo de Sociales
El clásico que te toma fotos en la boda o xv años con los de tu mesa o tu pareja y dos horas después te trae varias, cada una peor que la anterior, de a 30 a 50 pesitos.

Este espécimen es el menos molesto de todos, generalmente es por que de verdad son gente chambeadora, le están jodiendo en altas horas de la madrugada para sacar una lana extra, escogen las fotos, van y vienen al laboratorio, etc.
Su producto es mediocre, casi siempre tienen cámaras muy básicas, y es difícil exigirles más con las prisas y el nulo control que tienen sobre la iluminación.
Ultimamente me han tocado de oídas algunos que les dicen a los invitados que ven con cámaras decentes que “Lo siento pero no pueden tomar fotos, soy el fotógrafo oficial del evento”. Esto se da cuando el paquete contratado incluye foto. Obviamente nada más fácil que mandarlos al carajo.
Su máxima evolución son los que trabajan para revistas de sociales, esas en las que “personas importantes de la sociedad” salen en las mismas fotos malas de siempre con pies como “MaryFer, Paola e Yvon, hijas del empresario Don Gustavo, en el cumpleaños de su sobrina Anita”, o también las fotos en los antros de moda.

Se consideran Fotógrafos Profesionales en toda forma, y lo son en realidad bajo la definición de que se dedican a eso y la mayoría de sus ingresos vienen de la fotografía.
Es imposible juzgar que tan buenos son hasta que no tomen otro tipo de fotos, o viendo sus fotoblogs personales (no tienen, no los conocen). Utilizan cámaras propias, de nivel de entrada a medio-bajo.

El Fotógrafo de Medio.
Desconocidos por la mayoría, son los que toman las fotos que ves en las revistas del corazón, guías de televisión, de espectáculos, conferencias de prensa, etc.

Estos son una verdadera plaga maldita, todos van “uniformados” con sus chalequitos ridículos con 10 bolsas en las que no guardan nada, son personas desaseadas y malolientes, lo cual es muy comprensible pues generalmente se mueven en transporte público y tienen varios eventos al día.
Le gritan a los artistas y personalidades a los que fotografían “Hey Rober voltea pa’ acá” a tipos como Robert Downey Jr, y cuando Mr. Iron Man no voltea: “pinchi culero pa’ qué vienes tons”.
Si alguna vez tienes la necesidad de verte envuelto en algún evento así, como fotógrafo, se entiende, te recomiendo que llegues al menos 30m antes del photoshoot, así apartarás tu lugar antes de que esta plaga decadente invada el recinto. Sobra decir que no abandones tu lugar para nada; como se conocen entre ellos, su “medio”, se apoyarán para ponerse en contra de quién se atreva a verlos feo.

También se consideran, y son, Fotógrafos Profesionales bajo la definición anterior. Igualmente no se sabe si sepan tomar buenas fotos. Utilizan cámaras de nivel medio a medio-alto, no son de ellos sino del “medio” del que vienen.

El Noveau-Fotographer.
El clásico joven con cámara nueva al que toda su familia le dice que “que bonitas fotos, mhijito” y que decidió dedicarse en parte a la fotografía, a hacer Ceciones Fotográficas.

No han estudiado nada de fotografía, usan sus cámaras en los modos automáticos, usan el “beep” del autoenfoque, y lo peor de todo: pululan.
Son los clásicos hipsters con iPods y cámaras al hombro que ves no en los lugares turísticos clásicos, sino junto a ellos, pues es muy “mainstream” tomarle fotos siempre a lo mismo.
Sus ángulos son imposibles y sus fotos súper-creativas, o eso creen ellos.

Son completamente inofensivos, casi siempre son muy jóvenes (recién entrando a la uni) y escuálidos y débiles.
No son fotógrafos profesionales, pues lo suyo es por amor al arte y o estudian o trabajan de otra cosa. Usan equipos propios, point and shoots medias a altas o DSLRs medias.

Alguno se dedicará después por completo a la fotografía.

El Pro.
El “Fulanito Artistic Photography”, el “Menganito Photographer Pro”, el “Mi marca Fotos Artísticas” y similares.

Esta raza maldita es de las peores, de entrada no saben hablar ni español y pretenden poner sus “títulos” en inglés; mal puestos obviamente. Siempre tendrán algo referente a lo Pro que son o a lo Artísticas que son sus imágenes.

Se sienten fotógrafos verdaderos. Son fotógrafos profesionales pues se dedican a eso, tienen páginas o fotoblogs o al menos facebooks para sus “marcas”. Pero no son fotógrafos verdaderos pues sus fotos siempre son la blanco y negro con el acento en color, el exceso de blur y glow en el retrato de alguna chica, el HDR malísimo de un paisaje… Ya saben el tipo de fotos de las que hablo.

Utilizan equipos propios medio-alto a alto.
Algunos, por puro tirar fotos, seguirán en el “medio” muchos años y otros pocos se harán un nombre.

El Fotógrafo de Corazón.
Siempre toma fotos, en todos lados, con cualquier tipo de cámara. Las publica por cuanta red social se cruza y todos lo ven siempre con la cámara al hombro.

Pueden ser confundidos con los hipsters, pero la diferencia es que los de corazón no se creen fotógrafos, si les preguntas o de plano dirán que no lo son, o que se dedican a eso pero se sienten incómodos con el título.
Otra diferencia es que tienen fotoblogs y además sus equipos son de mayor consistencia.

Son autodidactas, y tienen sólidos conocimientos técnicos, si bien tal vez sus fotos sean un poco “cuadradas”, pero eso es por que no son, ni se consideran artistas. Creen realmente que la fotografía y el fotógrafo están muy sobrevaluados.

Son inofensivos hasta que platican con otra especie y dicen cosas como “ya todos son fotógrafos” o bien “de los aquí presentes ninguno es más fotógrafo que el otro”.

Tienen equipos propios siempre de la serie semi-pro a pro, bajo el entendido que entre mejor el equipo, menor el retoque digital. Fans de visores al 100%.

El Pro de Verdad.
El ya conocido, fotógrafo de renombre, con estudio y equipo al por mayor. Precios caros y agenda llena.

Este, llegó a ser Pro en base a evolucionar de alguna de las especies menores, ya sea por técnica y aplicación, o bien (la mayoría) por simples muchos años de hacer lo mismo.

Le gustaba mucho tomar fotos, pero a base de tomar tantas ha perdido el “feeling” y sus fotos son siempre las mismas, peor por que son siempre las mismas de quinceañeras con el fondo editado de una fuente, un bosque, un glow angelical.

Se anuncian por donde pueden, y pueden en muchos lugares pues ya lo pueden solventar. Las demás especies los miran con odio/envidia/celos: Envidia por que ya quisieran todos el equipo que usan, Odio por que nadie quiere convertirse en ellos y tomar tanta foto tan mala, Celos por que en el fondo todos creen tomar mejores fotos que cualquier otro, y por qué aquel va a ser más famoso que yo cuando no tira nada.

Pues ya, tenía mucho de no escribir algo medianamente decente, y esto lo pongo por que últimamente la fotografía ha representado ingresos importantes para mi, trabajo en ello hasta cierto punto, y quiero evitar al máximo caer en cualquiera de estas razas malditas.

Samsung Google Nexus S

Google Nexus S

Tiene años que no escribo, pero veamos si puedo volver a hacerlo con cierta regularidad, así que empezaré con un post facilito.

Adquirí hace unos meses un flamante Nexus S. El móvil flagship (en ese momento, ahora ya está el Galaxy Nexus) de Google.

¿Qué qué tiene de especial?

Como todos sabemos, nuestros celulares siempre están plagados de mierda de los carriers, “Ideas Telcel” y porquerías así inundan nuestros menús con opciones ridículas que nadie usa y que es casi imposible eliminar.

Entra Android a escena.
Android es el sistema operativo para celulares y tabletas desarrollado por Google. La idea detrás es que un móvil es a final de cuentas un electrónico que cada vez se parece más a una computadora, y si a una computadora le puedes instalar Windows, Linux y demás, ¿por qué no a tu celular?

Y así, Android nació, y con la ayuda de los fabricantes inundó el mercado (Samsung acaba de destronar a Apple). Todo bien hasta ahí, pero como Android es “libre” pues cada fabricante puede hacer lo que quiera. Entonces ya no solo tenemos las porquerías de los carriers, sino que encima de Android tenemos un “skin”, o “theme” del fabricante (Motoblur, Sense, etc.), que por lo general no son malos, pero son impuestos.

Google decidió entonces sacar un teléfono igualmente libre, excepto que el fabricante por contrato NO puede meterle nada, y los carriers NO pueden meterle nada. Android puro. Sin nada que lo estorbe.

Sobra decir para estas alturas que Android es EL sistema operativo, y si a eso le sumamos un celular libre, ¡gloria!

El único pero de los Nexus es que son más caros que los similares de otras marcas o modelos, y no son fáciles de conseguir en México. Ningún distribuidor los vende aquí, y es por que los muy mariquitas prefieren seguir pudriéndose en dinero con ventas con equipos capados y con software malísimo.

Pero si pueden conseguirlo, no lo duden, los Nexus son los mejores celulares por muchas razones.

¿Mencioné que el Nexus S será el primer celular (después del nuevo Galaxy Nexus, obvio) en recibir la actualización del último Android, Ice Cream Sandwich? Ja, todos los demás seguirán en Gingerbread un buen rato… Muchas veces incluso los malditos carriers ni siquiera los van a actualizar. No los Nexus, la actualización viene directa de Google.

*****